La administración Trump estaría considerando destinar cerca de mil millones de dólares a TotalEnergies para persuadir a la compañía de abandonar dos importantes proyectos de energía eólica marina frente a las costas de Nueva York y Carolina del Norte, según documentos internos citados por la prensa estadounidense. Más allá de la confrontación política con las energías renovables, este acuerdo sin precedentes plantea interrogantes importantes para la economía de la transición energética, la estrategia del grupo francés y la trayectoria climática de Estados Unidos.
Compra de derechos de concesión financiada por el Estado federal
En el centro de este plan se encuentran dos concesiones marinas adquiridas por TotalEnergies en 2022: Attentive Energy (en la Bahía de Nueva York, con una capacidad de aproximadamente 3 GW) y Carolina Long Bay (frente a la costa de Carolina del Norte, con poco más de 1 GW). El grupo francés desembolsó alrededor de 955 millones de dólares por estos derechos, de los cuales 795 millones correspondieron a la zona de Nueva York y 160 millones a Carolina Long Bay.
Según el proyecto de acuerdo, el Departamento del Interior cancelaría pura y simplemente las concesiones, mientras que el Departamento de Justicia reembolsaría a TotalEnergies más de 928 millones de dólares, esencialmente la totalidad de las ofertas ganadoras pagadas durante las subastas organizadas bajo la administración Biden. En la práctica, el Estado federal asumiría el costo de la entrada de un importante grupo europeo en el mercado de la energía eólica marina estadounidense, a cambio del abandono de casi 4 GW de capacidad de baja emisión de carbono.
Los documentos sugieren que, a cambio, TotalEnergies se comprometería a reorientar capitales hacia infraestructuras de gas natural en Texas, transformando esta compra de derechos de concesión en un instrumento explícito de apoyo al gas en detrimento de las energías renovables. Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni TotalEnergies han confirmado oficialmente la existencia de estos acuerdos.
¿Por qué esta compra de derechos de concesión eólica es un precedente?
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Es la primera vez que se utilizan fondos federales para recomprar derechos con el fin de impedir el desarrollo de energías renovables.
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La cancelación de estos proyectos representa una pérdida de producción baja en carbono para 2 millones de hogares estadounidenses.
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Esta señal debilita la confianza de los inversores internacionales en la estabilidad del marco regulatorio estadounidense.

