El incremento en los precios del combustible está obligando a los ciudadanos a modificar sus hábitos de desplazamiento y afectando gravemente el acceso a necesidades básicas. Según reportes de la Australian Broadcasting Corporation, el costo del combustible ha provocado que, para algunas personas, la alimentación se convierta en un “privilegio”.
Migración hacia el transporte público y alternativas eléctricas
Ante la profundización de la crisis energética, se observa una tendencia creciente hacia el uso de medios de transporte alternativos. En Newcastle, los residentes están recurriendo al transporte público, según informa el Newcastle Herald, mientras que otras iniciativas de transporte público gratuito están facilitando que los conductores abandonen sus vehículos particulares, de acuerdo con la Australian Broadcasting Corporation.
El impacto económico ha alcanzado incluso a sectores profesionales. En Cairns, un trabajador especializado decidió sustituir su camioneta (ute) por un scooter eléctrico para reducir costos, según detalla The Cairns Post.
Impacto en sectores vulnerables
La crisis de movilidad también genera situaciones críticas para las personas con menores recursos. Un ejemplo de ello es el caso de una persona jubilada que se ha visto obligada a pagar 80 dólares en tarifas de taxi para poder acceder a tiendas locales, según reportó la Australian Broadcasting Corporation.
