DriftGuard incorpora calibración a nivel de hardware para eliminar el *stick drift* en controladores Xbox
La herramienta de ajuste y diagnóstico DriftGuard ha dado un paso adelante en su compatibilidad con controladores de Xbox, introduciendo un método de calibración a nivel de hardware que promete erradicar el molesto fenómeno del *stick drift*. Según lo anunciado, esta actualización permite reajustar las zonas muertas (*deadzones*) de los mandos, corrigiendo desviaciones no deseadas en los sticks analógicos que afectan la precisión en juegos.

La novedad se integra al ecosistema de la aplicación, que ya contaba con soporte para controladores DualSense de PlayStation. Ahora, los usuarios de Xbox podrán beneficiarse de ajustes más profundos, aunque se requiere contar con firmware específico (versiones v3.1 o v5.23) para aprovechar la función al máximo. La calibración se realiza mediante la interfaz de DriftGuard, ofreciendo métricas detalladas como errores promedio, circularidad y sensibilidad en los ejes X e Y de los sticks.
El *stick drift* —un desplazamiento gradual e involuntario de los sticks analógicos— ha sido una queja recurrente entre los jugadores, especialmente en títulos competitivos donde la precisión es clave. Con esta actualización, DriftGuard no solo diagnostica el problema, sino que ahora actúa directamente sobre los parámetros de hardware para minimizarlo, aunque su efectividad dependerá de la compatibilidad del firmware instalado en cada controlador.
La herramienta sigue manteniendo sus características tradicionales, como la medición de acelerómetros, giroscopios y la activación selectiva del micrófono en controladores DualSense durante pruebas de audio. Sin embargo, el enfoque en Xbox marca un hito en su evolución, ampliando su utilidad más allá de una sola plataforma.
Para los usuarios interesados en probar la nueva función, DriftGuard ofrece guías paso a paso para la instalación de controladores (incluyendo el uso de Zadig para ajustes de firmware) y configuraciones avanzadas como el modo de prueba de micrófono o la personalización de líneas de acento en la interfaz.
