Xbox marcó un hito recientemente con su controlador adaptable, altamente personalizable, que ofrece botones físicos remapeables, 19 conectores de 3.5 mm para accesorios adicionales y perfiles conmutables para diferentes juegos y usos. Ahora, Sony parece estar considerando una dirección diferente en el diseño de sus controladores adaptativos, según una nueva patente detectada por Insider Gaming. Esta patente detalla un diseño de controlador con prácticamente ninguna entrada física, permitiendo a los jugadores configurar sus propios diseños –eliminando debates sobre la posición de las palancas analógicas– y adaptando la configuración a sus necesidades.
El objetivo principal de este controlador conceptual es reemplazar los botones físicos con superficies táctiles y sensores ópticos. Estos sensores serían capaces de detectar la interacción del jugador con el dispositivo, así como la proximidad de la mano, el pulgar o los dedos. El controlador utilizaría perfiles definidos por el usuario para dictar la disposición de los botones frontales, la cruceta direccional e incluso las palancas analógicas virtuales. La patente incluso menciona la detección automática de la identidad del usuario para acceder a estos perfiles. Sony también explica que se podrían combinar múltiples esquemas de control en el mismo lado del controlador, y ajustar el tamaño de cada grupo de botones para adaptarse mejor a diferentes tamaños, formas y niveles de destreza de las manos. Gracias a las superficies de control sensibles al tacto, el controlador también podría reconocer gestos como deslizamientos, pellizcos y arrastres. Aún no está claro si este diseño de controlador se incorporará a una futura generación de PlayStation, aunque, dado el rechazo de muchos jugadores a las entradas no táctiles en los videojuegos, el interés podría ser limitado, aparte de los evidentes beneficios en términos de accesibilidad.










