OpenAI experimenta con la publicidad en Estados Unidos en un intento por generar nuevos ingresos, una estrategia que podría representar una amenaza para los beneficios de Google.
¿Será un buen matrimonio entre publicidad e inteligencia artificial? OpenAI ha anunciado la llegada de la publicidad a ChatGPT, según un comunicado publicado este viernes 16 de enero. Inicialmente, esta prueba se limitará a Estados Unidos.
Los anuncios se mostrarán en las conversaciones de los usuarios de la versión gratuita, así como en la nueva suscripción ChatGPT Go, que tiene un costo de 8 dólares mensuales. El gigante de la inteligencia artificial aclara que “las suscripciones ChatGPT Plus, Pro, Business y Enterprise no incluirán publicidad”.
Temas sensibles excluidos
“En una primera fase, las pruebas se centrarán en anuncios que aparecerán en la parte inferior de las respuestas de ChatGPT cuando exista un producto o servicio patrocinado relevante para la conversación en curso”, explica OpenAI, asegurando que estos anuncios serán “claramente identificados y separados de la respuesta principal”.
“Además, los anuncios no se mostrarán cerca de temas sensibles o regulados, como la salud, la salud mental o la política”, indica también la empresa.
Para tranquilizar a sus usuarios, OpenAI asegura que no venderá los datos de los usuarios ni sus conversaciones a los anunciantes, y que los usuarios podrán desactivar la personalización de los anuncios basada en sus interacciones.
“OpenAI admite una verdad simple y con importantes consecuencias: la competencia ya no se centra únicamente en la calidad de los modelos, sino en la capacidad de monetizar la atención sin sacrificar la confianza”, explicó en LinkedIn Jeremy Goldman, analista de Emarketer.
Financiar las inversiones
La introducción de estos anuncios tiene como objetivo aumentar los ingresos generados por el agente conversacional de IA más utilizado del mundo. Dado que solo una pequeña proporción de su base de mil millones de usuarios tiene una suscripción, OpenAI se enfrenta a la presión de generar nuevos ingresos.
En los últimos años, Sam Altman, CEO de OpenAI, ya había expresado su oposición a la introducción de publicidad. En 2025, comenzó a cambiar de postura, explicando que no se oponía “totalmente”, pero que “requeriría mucho cuidado para hacerlo bien”.
En última instancia, “esta decisión se produce en un momento en que OpenAI busca urgentemente formas de generar más ingresos […] para financiar los 1,4 billones de dólares que ha comprometido a gastar en infraestructura de IA en los próximos ocho años”, según CNN.
OpenAI se alinea así con Google y Meta, cuyos modelos se basan en la publicidad ofrecida a sus usuarios. Estas plataformas generan decenas de miles de millones de dólares en beneficios cada año.
Sin embargo, existe una gran diferencia con empresas como Meta, TikTok o Snapchat, acusadas de diseñar algoritmos para mantener a sus usuarios el mayor tiempo posible en las plataformas. OpenAI, por su parte, asegura que no optimizará “el tiempo que se pasa en ChatGPT”, según Fidji Simo, la directora ejecutiva francesa de la empresa estadounidense.
