Ya no es un simple dron, ¡es un caballo de Troya! Con Neo 2, DJI busca convencer a un público cada vez más amplio de las ventajas de sus pequeños dispositivos voladores. El sucesor del pequeño Neo, que ya ofrecía muchas virtudes, corrige las deficiencias de su predecesor y aterriza con nuevas funcionalidades. Y todo ello a un precio que invita a despegar. 20 Minutes lo ha probado.
Mucho, mucho más…
Como a muchos otros, nos cautivó rápidamente Neo, el pequeño dron de bolsillo lanzado por DJI a mediados de 2024. Su uso era extremadamente sencillo, no requería certificado de piloto, despegaba y aterrizaba desde la palma de la mano y grababa imágenes de buena calidad en la mayoría de las situaciones. Con su sucesor, el Neo 2, llega un mini-dron con una estética similar, pero que ofrece mucho, mucho más que su antecesor.
Apenas más pesado (151 g frente a 135 g), su principio de funcionamiento es el mismo. El cuadricóptero puede seguir despegando y aterrizando desde la palma de la mano del piloto, ser controlado en modo manual (desde la aplicación DJI Fly, con un smartphone conectado a una radio control o utilizado solo), pero también en modo automático. A elección: el modo Seguimiento para que Neo 2 nos siga como un pequeño perro; Dronie para que su cámara nos filme alejándose de 2 a 10 metros y luego regrese hacia nosotros; el bien llamado modo Círculo para que Neo realice… círculos alrededor de su piloto, etc.
Anteriormente, estos modos podían controlarse pulsando un botón en el dron (o desde la aplicación). Ahora, dos botones para navegar por sus modos se encuentran en el lado derecho del dispositivo, mientras que una pequeña pantalla LCD en la parte frontal muestra el nombre del modo seleccionado. Esto es realmente más práctico.
Un modo “Seguimiento” que enamora
Entre todos estos modos con efectos visuales bastante impresionantes, el modo Seguimiento (bautizado como ActiveTrack) es, sin duda, el que más utilizaremos. Porque es genial. Ya seas senderista, ciclista de montaña, esquiador, surfista o creador de contenido, Neo 2 sigue a su sujeto sin perderlo de vista. Lo encuadra perfectamente manteniendo su rostro en el eje, se detiene cuando él se detiene, y vuelve a arrancar cuando él lo hace…
Y una novedad: es posible, con un gesto de la mano (palma orientada hacia la cámara), mantenerlo a una distancia precisa, modificar su altitud, o incluso reposicionarlo orientando la mano hacia la derecha o la izquierda. O hacerlo retroceder o avanzar separando o acercando las palmas de las dos manos. Es increíblemente sencillo e intuitivo. Y funciona terriblemente bien (a los niños les encanta). Neo obedece a la mano y a la vista.
DJI también aprovechó para solucionar una de las principales carencias de su predecesor: la detección de obstáculos. Mientras que el primer Neo podía estrellarse contra un árbol o una pared sin previo aviso (le pusimos a prueba), Neo 2 los evita gracias a sus nuevos sensores, incluido un Lidar frontal. Incluso una sesión de bicicleta de montaña a buen ritmo en el bosque no nos permitió estrellar el cuadricóptero contra un árbol… No por falta de intentarlo.
105 minutos de vídeo en 4K
Con una autonomía de 19 minutos de vuelo con una batería (una incluida), Neo 2 puede grabar imágenes de forma continua hasta en 4K/60 fps. La memoria interna de 49 GB del pequeño dron puede almacenar hasta 105 minutos (los 22 GB de su predecesor se llenaban rápidamente). Luego, se transfieren muy fácilmente a la memoria del smartphone a través de Wifi: un software de edición en la aplicación DJI Fly puede montarlos automáticamente. Si no, la transferencia se puede realizar por USB-C.
Vendido solo a 239 euros, Neo 2 es solo 30 euros más caro que Neo, que sigue a la venta. Recomendamos no escatimar en este caso, ya que el nuevo modelo supera con creces a su hermano mayor.
Si tu presupuesto lo permite, DJI también ofrece su Neo 2 en un pack llamado Fly More (vendido por 399 euros), con dos baterías adicionales y una radio control. A 599 euros, Papá Noel también puede ofrecerte lo completo: el dron, sus baterías, así como sus gafas FPV Goggles N3 y su mando de pilotaje. Inmersión garantizada con este pack: a partir de ahí, la experiencia se vuelve única, ya que el piloto ve a través de una pantalla LCD frente a sus ojos lo que el dron ve.
