En una reciente y contundente operación, el FBI ha logrado un golpe significativo contra el crimen organizado, resultando en la incautación de más de 8 mil millones de dólares en criptomonedas.
Además del impacto financiero contra las redes delictivas, la intervención de las autoridades federales permitió la liberación de cerca de 2000 trabajadores que eran víctimas de trata de personas. La magnitud del operativo se completa con el arresto de casi 300 individuos implicados en estas actividades ilícitas.
Este despliegue subraya la creciente relevancia de la vigilancia sobre los activos digitales en el marco de las investigaciones criminales a gran escala, donde el uso de criptomonedas ha pasado a ser un foco central para las agencias de seguridad.

