Una carrera global hacia la conducción autónoma se está acelerando a medida que las empresas buscan nuevos mercados donde puedan escalar sus flotas autónomas. Esta transición se caracteriza por fuertes inversiones, regulaciones desiguales y costos de producción en aumento, pero Japón se perfila como una oportunidad destacada, según el CEO de Uber Technologies Inc., Dara Khosrowshahi.
Khosrowshahi declaró a Bloomberg en una entrevista reciente que Japón tiene un “gran potencial” para los robotaxis, mientras que Uber apunta a “más de 10 mercados”, incluso considerando que los vehículos autónomos pueden costar alrededor de 150.000 dólares construir y equipar, según estimaciones de analistas.
El CEO de Uber señaló que varios mercados de Asia-Pacífico podrían respaldar la próxima fase de crecimiento autónomo de la compañía, a medida que aumenta la demanda de servicios de transporte por aplicativo en la región. Khosrowshahi también destacó que el envejecimiento de la población japonesa plantea un desafío de transporte a largo plazo, especialmente en las zonas rurales donde las opciones de movilidad son limitadas.
Identificó a Hong Kong y Australia como mercados que podrían permitir una implementación más amplia una vez que se alineen las condiciones regulatorias. Uber ha enfatizado que una infraestructura sólida y una gran base de usuarios son factores importantes para escalar los servicios autónomos.
Estos comentarios se producen en un momento en que gobiernos y empresas de toda Asia continúan invirtiendo en tecnologías de movilidad automatizada tanto para uso urbano como regional. Analistas de mercado consideran que la movilidad autónoma representa una oportunidad a largo plazo, y Morgan Stanley proyecta que los robotaxis de Nivel 4 podrían representar alrededor del 8% de la flota de transporte por aplicativo de China para 2030.
Khosrowshahi también comunicó a Bloomberg que la estrategia de Uber se centra en asociarse con empresas que desarrollan sistemas de conducción autónoma, en lugar de construir vehículos por sí misma. La compañía colabora con más de 20 socios de movilidad y autonomía en todo el mundo, incluyendo a Baidu Inc. (NASDAQ:BIDU), WeRide y Pony.ai en China, y Waymo en Estados Unidos. Estas asociaciones, según Khosrowshahi, permiten a Uber integrar diferentes plataformas de conducción autónoma en su mercado a medida que las ciudades avanzan hacia la autorización del uso comercial.
Khosrowshahi concluyó que el sector autónomo probablemente no estará dominado por una sola empresa, ya que varias compañías están desarrollando tecnologías similares simultáneamente. El enfoque de Uber, según explicó, es apoyar múltiples sistemas y trabajar estrechamente con los reguladores, lo que considera fundamental para expandir las flotas autónomas.
