El 6 de mayo de 2026, los mercados financieros de Estados Unidos alcanzaron niveles históricos, con el S&P 500 y el Nasdaq registrando nuevos máximos. En esta misma jornada, el Dow Jones experimentó un salto de 600 puntos, consolidando una tendencia alcista en Wall Street.
Este rally fue impulsado significativamente por el sector de la inteligencia artificial (AI). Específicamente, los resultados financieros de AMD actuaron como el detonante que disparó el crecimiento de las acciones vinculadas a esta tecnología, alimentando el optimismo de los inversores.
En contraste con el desempeño bursátil, los precios del petróleo continuaron su tendencia a la baja. Este retroceso en los costos del crudo se atribuye a las expectativas del mercado sobre la posibilidad de que se concrete próximamente un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
