Pediatras en Puerto Rico han enfatizado la importancia de mantener al día las vacunas de los niños, luego de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) anunciaran la eliminación de seis vacunas del esquema de recomendación universal para menores. La decisión, calificada como “arbitraria” por algunos, ha generado expectativa ante la próxima postura oficial del Departamento de Salud sobre el tema.
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La Sociedad Puertorriqueña de Pediatría (SPP) está evaluando las implicaciones de la reciente actualización del esquema de vacunas para menores propuesta por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, y su posible impacto en Puerto Rico.
La pediatra Ana Medina Mateo, miembro de la junta directiva de la SPP, explicó que en la isla se siguen los esquemas de vacunación avalados por la Academia Americana de Pediatría (AAP) y otras instituciones que respaldan la prevención de enfermedades a través de la inmunización.
“Nos preocupa que, durante años, los esquemas de vacunas se hayan basado en evidencia científica sólida. Los esquemas que utilizamos los pediatras están respaldados por la AAP y los CDC, entre otras organizaciones”, comentó Medina Mateo a Metro Puerto Rico.
La pediatra calificó de “perjudicial” el nuevo esquema propuesto por el secretario de Salud federal, Robert F. Kennedy Jr., que reduce de 17 a 11 las vacunas recomendadas para niños. La recomendación para las vacunas contra el COVID-19, la hepatitis B y el rotavirus ha cambiado a una basada en decisiones clínicas.
El secretario del Departamento de Salud (DS) de Puerto Rico, Víctor Ramos Otero, indicó que cada estado y territorio tiene estrategias de vacunación adaptadas a sus necesidades específicas. “Estamos analizando cuidadosamente el alcance del anuncio federal y cómo podría afectar a los programas de vacunación en Puerto Rico”, declaró Ramos Otero.
El DS también está evaluando la continuidad de los fondos federales y los criterios de elegibilidad y cobertura para garantizar el acceso a servicios preventivos esenciales.
Medina Mateo señaló que es prematuro predecir las repercusiones de esta modificación en Puerto Rico, como la posible negativa de un plan médico a cubrir una vacuna. Sin embargo, según una evaluación de los CDC, las vacunas que actualmente están cubiertas por los seguros médicos y el esquema de vacunación de 2025 deberían mantener esa cobertura.
Las autoridades de salud en Puerto Rico están monitoreando de cerca un aumento en los casos de influenza en la isla. El Departamento de Salud podría declarar una epidemia en enero, ante la preocupante situación epidemiológica.
Según reportes de El Vocero de Puerto Rico y El Nuevo Día, se ha instado a la población a vacunarse contra la influenza, ya que las tasas de contagio son elevadas y se considera que Puerto Rico se encuentra en una “situación peligrosa”.
El Vocero de Puerto Rico también informó que se están esperando los resultados de pruebas para determinar si los casos actuales están relacionados con la variante H3N2. Mientras tanto, Primera Hora reportó que el Departamento de Salud ha emitido un “llamado de alerta” debido al incremento en los casos.
Para prevenir la propagación de la influenza, Metro Puerto Rico ha publicado recomendaciones sobre buenas prácticas para manejar y prevenir contagios.
El riesgo de influenza en Puerto Rico es actualmente muy alto, representando una situación peligrosa, según alertó el secretario de Salud, el pediatra Víctor Ramos Otero, este martes.
A pesar del cierre temporal de muchas oficinas médicas y laboratorios debido a las vacaciones, los datos de la última semana analizada (del 14 al 20 de diciembre) revelan un aumento en el número de casos en comparación con la semana anterior (del 7 al 13 de diciembre). Específicamente, se reportaron 3,700 casos, con dos muertes y 202 hospitalizaciones durante la última semana, mientras que la semana previa se registraron 2,952 casos, nueve muertes y 184 hospitalizaciones.
En lo que respecta a toda la temporada, que comenzó en verano, el Departamento de Salud ha registrado un total de 28,763 casos, 85 muertes y 2,151 hospitalizaciones. La mayoría de las hospitalizaciones corresponden a pacientes pediátricos, mientras que la mayoría de las muertes se han producido en adultos mayores.
El secretario Ramos Otero destacó que de las 85 personas fallecidas, solo tres habían sido vacunadas, y dos de ellas eran menores de 21 años. Subrayó que los números actuales podrían ser aún mayores debido a la limitada disponibilidad de pruebas diagnósticas durante este período vacacional.
Si la tendencia actual continúa, el secretario advirtió que se podría declarar una epidemia de influenza en enero próximo. Para ello, es necesario que los casos se mantengan por encima del umbral establecido durante seis semanas consecutivas. La semana del 14 al 20 de diciembre representa la segunda semana consecutiva de aumento en los casos.
Ante esta preocupante situación, el secretario de Salud recomendó el uso de mascarillas en lugares concurridos, como clínicas y hospitales, así como durante los viajes, especialmente en aeropuertos y aviones. También instó a la población, especialmente a aquellos que se consideran en grupos de alto riesgo, a vacunarse contra la influenza.
“Estamos preocupados y monitoreando la situación de cerca. Si los casos siguen aumentando, tendremos que considerar la declaración de una epidemia a principios del próximo año”, puntualizó Ramos Otero. Afortunadamente, los hospitales en la isla cuentan actualmente con un 30% de disponibilidad de camas regulares y un 12% en unidades de cuidados intensivos para atender a los pacientes afectados.
Los niveles de influenza continúan siendo altos en la Isla, lo que ha llevado al secretario de Salud, Víctor Ramos Otero, a considerar la posibilidad de declarar una epidemia a finales de enero. Según declaraciones a Primera Hora, el funcionario indicó que se cumplen las condiciones necesarias para dicha declaración tras seis semanas de vigilancia.
El incremento más notable en los casos de influenza se observó durante la semana del 7 al 13 de diciembre, según el informe publicado el 19 de diciembre. Se espera que el próximo martes se publique el informe de la segunda semana con un aumento continuo en los casos.
Ante esta situación, el secretario de Salud instó a las personas que presenten síntomas a evitar asistir a reuniones sociales, al trabajo o cualquier lugar donde puedan entrar en contacto con otros individuos. Asimismo, solicitó a quienes visiten clínicas, hospitales o centros de salud que utilicen mascarilla como medida preventiva.
Ramos Otero explicó que, aunque el número de casos está en aumento, la disponibilidad limitada de pruebas debido al cierre de muchos laboratorios durante las festividades navideñas podría estar subestimando la verdadera magnitud del brote. En este periodo, se está prestando especial atención a las hospitalizaciones.
Según datos del portal BioData del Departamento de Salud, se han registrado 430 hospitalizaciones por influenza entre el 26 de noviembre y el 26 de diciembre. La semana del 16 al 22 de noviembre se contabilizaron 88 hospitalizaciones, mientras que en la primera semana de aumento, se reportaron 184. Del 18 al 25 de diciembre se registraron 176 casos adicionales.
El secretario señaló que muchas personas, al no encontrar laboratorios disponibles o al no presentar síntomas graves, recurren a pruebas caseras. Sin embargo, Lina García, presidenta del Colegio de Tecnólogos Médicos, enfatizó la importancia de buscar un laboratorio para obtener un diagnóstico preciso.
García destacó que los resultados de laboratorio son esenciales para que el Departamento de Salud tenga información confiable y pueda realizar un seguimiento epidemiológico adecuado. “Detectar la condición a tiempo es súper importante para el paciente y para la epidemiología”, afirmó. Además, mencionó que se está desarrollando un mapa digital de laboratorios para facilitar el acceso a las pruebas.
El secretario de Salud describió la influenza como una enfermedad más severa que un resfriado común, pudiendo causar fiebre, malestar general, dificultad para respirar, e incluso vómitos y diarrea. En niños pequeños, puede provocar deshidratación.
La medida más importante para prevenir la propagación de la influenza es “cortar la cadena de contagio”, evitando la exposición a otras personas. Se recomienda el uso de mascarilla y el lavado frecuente de manos. “Si está enfermo no vaya a actividad, porque va a contagiar a otra gente”, recalcó el secretario. También instó a los padres de niños de seis meses en adelante y a sus cuidadores a vacunarse.
Las autoridades de salud en Puerto Rico han confirmado dos fallecimientos pediátricos relacionados con la influenza, lo que ha generado una alerta en la isla. Este lamentable hecho coincide con un aumento significativo en los casos de influenza, descrito por expertos como «peligroso».
Ante esta situación, se insta a la población a reforzar las medidas de prevención, incluyendo la vacunación contra la influenza. Diversas organizaciones, como ASOCUIDA y el Departamento de Salud, están uniendo esfuerzos para controlar la propagación del virus y proteger a la comunidad.
Además, se ha señalado que la cantidad real de casos de influenza podría ser mayor a la reportada oficialmente, ya que muchas pruebas no se están incluyendo en las cifras. Esto subraya la importancia de la vigilancia constante y la adopción de medidas preventivas por parte de todos los ciudadanos.
Se recomienda a la población estar atenta a los síntomas de la influenza y buscar atención médica oportuna en caso de presentarlos.
El Departamento de Salud de Puerto Rico ha confirmado 83 fallecimientos relacionados con la influenza durante la temporada 2025-2026, que comenzó en junio y se extiende hasta julio. El secretario de Salud, Víctor Ramos, informó este lunes sobre dos víctimas recientes: un menor de 3 años y un adulto de 20 años, instando a la población a vacunarse y tomar precauciones durante las festividades navideñas, cuando las reuniones familiares pueden aumentar los contagios.
En las últimas dos semanas se han registrado 2,952 casos de influenza, elevando el total acumulado en la temporada a 25,063. De estos, el 49.9% corresponden a pacientes pediátricos (0-19 años). Las regiones con mayor incidencia son Ponce (5,916 casos), Caguas (4,666 casos) y Bayamón (3,898 casos).
Ramos enfatizó el aumento “dramático y peligroso” en los casos recientes, haciendo un llamado urgente a la prevención. “Si tiene síntomas, no vaya a ninguna actividad, vaya al médico, hágase la prueba para que determine qué enfermedad tiene, qué tratamiento necesita y qué aislamiento necesita. Necesitamos parar esto”, afirmó.
Los síntomas comunes de la influenza incluyen fiebre o escalofríos, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares, dolor de cabeza y fatiga.
Hasta el 13 de diciembre, se han administrado 301,000 dosis de vacunas contra la influenza, principalmente a personas mayores de 50 años (la mayoría de las dosis). Solo el 10% de las vacunas se han aplicado a pacientes pediátricos. La principal oficial médica del Departamento de Salud, Iris Cardona, destacó la importancia de la vacunación como medida preventiva, señalando que de los 83 fallecidos, solo tres habían sido vacunados. El 80% de los decesos corresponden a personas mayores de 60 años en las regiones de Caguas, Arecibo y el área metropolitana.
Aunque se han alcanzado los umbrales de aviso y epidémico, el secretario Ramos indicó que no se declarará una epidemia por el momento, ya que no se cumplen todos los criterios. Sin embargo, advirtió que, de no tomarse medidas, podría ser necesario declarar una epidemia a principios de 2026. La principal oficial de Epidemiología, Miriam Ramos, añadió que el aislamiento recomendado para personas con síntomas es de uno a cinco días, dependiendo de la gravedad del cuadro y la ausencia de fiebre.
