Según el ex oficial de inteligencia suizo Jacques Baud, Estados Unidos e Israel persiguen objetivos estratégicos en el conflicto con Irán que van más allá del programa nuclear oficialmente citado. “Hay muchas razones que están interconectadas de manera compleja”, afirmó Baud en una entrevista con Zeitgeschehen im Fokus.
Kostas Maros für die Weltwoche
Baud distingue claramente entre “las razones profundas y los pretextos”. En Estados Unidos, según su análisis, existe una “obsesión” persistente con Irán desde 1979. Israel, por su parte, declaró a Irán como su principal adversario solo después de la guerra de Irak en 2003. Desde entonces, la amenaza nuclear ha sido el foco central, a pesar de que “no existen reivindicaciones territoriales, ni rivalidades económicas” y, por lo tanto, “no existe un conflicto objetivo” entre ambos estados.
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Baud evalúa que el programa nuclear iraní finalizó hace tiempo. Teherán, según afirma, decidió en 2003 “que el beneficio de una bomba atómica sería menor que los problemas” y abandonó el proyecto. Evaluaciones posteriores confirmaron “que Irán no ha iniciado un nuevo programa de armas nucleares desde que detuvo el programa en 2003”. Sin embargo, la narrativa contraria persiste. Baud habla de “desinformación de nuestros medios, que tiene su origen en Israel”.
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En cuanto a las protestas en Irán, también percibe influencia externa. Las manifestaciones, según su opinión, fueron “completamente controladas por Estados Unidos”, incluso a través del apoyo a grupos de oposición y la presión económica. Además, las cifras oficiales de víctimas, asegura, fueron exageradas.
Desde el punto de vista militar, Baud considera que Occidente subestima la resistencia del país. La defensa iraní funciona como una “defensa en mosaico” con una estructura descentralizada. Además, la suposición de que la población se rebelaría rápidamente contra el liderazgo es incorrecta. Más bien, se observa que “apoya claramente al gobierno”.
En términos generales, Baud considera que la imagen occidental de Irán está distorsionada: “Nuestra imagen de Irán es el resultado de más de 40 años de desinformación estadounidense para justificar una guerra”.
Cabe señalar que estas declaraciones representan la perspectiva de un solo experto y contradicen las evaluaciones de los gobiernos occidentales, que continúan considerando a Irán como una amenaza para la seguridad.

