Los Ángeles. El 1 de enero marcó un hito para los amantes de la cultura pop, con la llegada de personajes icónicos como Betty Boop y “Blondie” al dominio público, uniéndose a leyendas como Mickey Mouse y Winnie the Pooh. Esto significa que estas creaciones, tras 95 años de derechos de autor protegidos en Estados Unidos, ahora están disponibles para ser utilizadas y reinterpretadas por artistas y creadores sin necesidad de permisos ni pagos.
Aunque la nueva tanda de obras liberadas en 2024 no tiene el mismo impacto que la reciente incorporación de Mickey Mouse, Jennifer Jenkins, profesora de derecho y directora del Centro para el Estudio del Dominio Público de Duke, destaca la importancia de este fenómeno. “Es un gran año”, afirma Jenkins, quien considera el Año Nuevo como el “Día del Dominio Público”, celebrando la creciente accesibilidad a un vasto patrimonio cultural.
Según Jenkins, el conjunto de obras que entran al dominio público este año reflejan la inestabilidad económica y social de las décadas de 1920 y 1930, durante la Gran Depresión. A continuación, un vistazo más detallado a las obras que ahora son de acceso libre.
Betty Boop: De perrita a flapper icónica
La animada Betty Boop, conocida por su característico “boop-a-doop”, tuvo un origen inesperado. En su primera aparición en el corto de 1930 “Dizzy Dishes”, se la representaba como una perrita con orejas de caniche y una pequeña nariz negra, antes de transformarse en la flapper de la Era del Jazz que todos conocemos. Inicialmente, Betty Boop era una especie de versión femenina del personaje Bimbo, pero pronto lo eclipsó. Jenkins sugiere que esta versión canina de Betty Boop podría inspirar nuevas y creativas obras, incluso bromeando con la idea de una película sobre una Betty Boop “mordida por un perro radiactivo”.
Creada por Fleischer Studios y distribuida por Paramount Pictures, Betty Boop se inspiró en la cantante Helen Kane, aunque esta última perdió una demanda relacionada con el personaje y la frase “boop-oop-a-doop”. Es importante destacar que, aunque las obras que presentan a Betty Boop son ahora de dominio público, la marca registrada del personaje sigue perteneciendo a Fleischer Productions, lo que limita el uso comercial de su imagen.
Blondie y otros clásicos de la época
Junto a Betty Boop, “Blondie Boopadoop”, la protagonista de la tira cómica de Chic Young que debutó en 1930, también se une al dominio público. La tira, que seguía la vida despreocupada de Blondie y su novio Dagwood Bumstead, inspiró películas y programas de radio, y continúa publicándose en algunos periódicos en la actualidad.
Además, nueve nuevas caricaturas de Mickey Mouse, dos años después de que “Steamboat Willie” entrara al dominio público, y su fiel compañero Pluto (conocido en 1930 como Rover) se suman a la lista de obras liberadas.
Detectives y literatura clásica
El 2024 también trae consigo la liberación de importantes obras literarias, incluyendo los primeros libros de la detective adolescente Nancy Drew (a partir de 1930), la novela completa de “El halcón maltés” de Dashiell Hammett, y el primer misterio protagonizado por Miss Marple de Agatha Christie. También entran al dominio público “Mientras agonizo” de William Faulkner y los libros de texto “Elson Basic Readers”, que enseñaron a leer a generaciones de niños.
Cine de la Edad de Oro
En cuanto al cine, clásicos como “Animal Crackers” de los Hermanos Marx, “El ángel azul” de Josef von Sternberg (con la icónica Marlene Dietrich), “El rey del jazz” con la primera aparición de Bing Crosby, y las películas ganadoras del Óscar “Sin novedad en el frente” (1930) y “Cimarrón” (1931) ahora son de dominio público.
Los próximos años prometen una avalancha de películas de la Edad de Oro de Hollywood, con 2027 como un año especialmente esperado, con el estreno de las versiones originales de “Drácula” y “Frankenstein” de Universal Pictures.
Melodías inolvidables
La década de 1930 también nos legó un rico repertorio musical, con clásicos como “Embraceable You”, “I’ve Got a Crush on You”, “But Not for Me” y “I Got Rhythm” de George y Ira Gershwin, “Georgia on My Mind” de Hoagy Carmichael y Stuart Gorrell, y “Dream a Little Dream of Me” de Gus Kahn, Fabian Andre y Wilbur Schwandt, ahora disponibles para ser disfrutados y reinterpretados.
