La vida sedentaria y la falta de actividad física regular se han identificado como algunas de las causas principales del dolor lumbar intermitente en adultos de todas las edades. Recientemente, un estudio publicado en Science Daily ha revelado que un hábito cotidiano y sencillo puede reducir significativamente este riesgo.
El impacto de caminar en la salud lumbar
De acuerdo con los investigadores, caminar más de 100 minutos al día reduce en un 23% el riesgo de padecer dolor lumbar crónico, en comparación con aquellas personas que caminan menos de 78 minutos diarios.
La recomendación fundamental para obtener este efecto protector sobre la salud de la columna no radica en la velocidad ni en la intensidad del ejercicio, sino en prestar atención al tiempo total dedicado a la caminata durante la semana.
Causas del dolor lumbar intermitente
El estudio destaca que el dolor lumbar intermitente —caracterizado por intensificarse al caminar y mejorar al sentarse— no es un problema exclusivo de la edad avanzada. Esta condición suele estar asociada a diversos factores físicos, tales como:
- La debilidad de la musculatura profunda de la espalda.
- La rigidez articular.
- La acumulación de microlesiones provocadas por posturas inadecuadas.
Los expertos advierten que, si bien sentarse puede aliviar momentáneamente la presión sobre las articulaciones y los discos intervertebrales, esto no resuelve la raíz del problema. De hecho, el reposo prolongado puede llegar a agravar la condición a largo plazo.
