Expertos europeos llegaron a Ucrania el 18 de marzo y se encuentran actualmente en Kiev a la espera de autorización para inspeccionar la sección dañada del oleoducto “Družba” y evaluar los tiempos y costos de reparación.
Según fuentes de “Suspilne”, es poco probable que se les permita acceder al oleoducto en un futuro próximo. El suministro de petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia a través del “Družba” se interrumpió a finales de enero, tras un ataque a una de las instalaciones del oleoducto, según informó Kiev.
Los aliados del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, sostienen que el oleoducto no sufrió daños y que Ucrania detuvo el bombeo de petróleo por motivos políticos.
El 17 de marzo, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski aceptó recibir asistencia de la Unión Europea para restaurar el funcionamiento del “Družba”. Fuentes de “Suspilne” indican que la inspección del oleoducto tiene como objetivo “apaciguar” a Orbán y facilitar el desbloqueo de un préstamo de 90 mil millones de euros para Ucrania por parte de Budapest.
Hungría rechazó aprobar la concesión del préstamo a Kiev durante la cumbre de la UE celebrada el 19 de marzo.


