La morosidad en los hogares argentinos, correspondiente a préstamos personales y tarjetas de crédito, continúa en ascenso y ha alcanzado un nuevo máximo histórico. Durante once meses consecutivos, desde inicios de 2025, se ha observado un incremento constante, situándose en octubre en un 7,8% del total de los créditos otorgados por las entidades bancarias.
Según el último Informe sobre Bancos publicado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para el mes de octubre, la morosidad familiar ha superado niveles inéditos desde que se inició el registro en enero de 2010. El porcentaje actual supera significativamente el máximo anterior, que se había registrado en julio y agosto de 2021, con un 5,1%, en un contexto donde medidas como el IFE, el ATP y el Repro II mitigaban el impacto económico en las familias.
El nivel de incumplimiento en los préstamos personales llegó a un 9,9% en octubre de 2025, superando el récord previo del 7,8% registrado en agosto de 2021. De manera similar, la morosidad en las tarjetas de crédito alcanzó el 7,7%, por encima del 4,9% registrado en julio de 2021.
Este aumento en los incumplimientos, que comenzó a manifestarse en diciembre de 2024, coincide con una marcada disminución de los salarios. Desde noviembre de 2023, los salarios reales registrados del sector privado disminuyeron un 0,7%, mientras que en el sector público la caída fue del 14%. En términos generales, se constató un deterioro salarial del 5,6% desde el inicio de la actual administración. Esta tendencia a la baja continuó durante 2025, con una reducción del 0,4% en los salarios registrados entre diciembre del año pasado y septiembre (los datos de octubre se conocerán este martes).
Un informe reciente de la consultora Focus Market, basado en una encuesta a 3.875 individuos, revela un cambio significativo en el destino del aguinaldo. La proporción de personas que planea utilizar este beneficio para cancelar deudas aumentó drásticamente, pasando del 13% a 29% a lo largo de 2025. La consultora añadió que esta tendencia se alinea con datos de encuestas realizadas a mediados de 2025, donde el 31% de los encuestados destinó el aguinaldo de junio a cubrir gastos básicos, priorizando las necesidades esenciales sobre el consumo discrecional. En un escenario de salarios estancados pero insuficientes, el aguinaldo se ha convertido en un recurso crucial para el cierre de mes, especialmente para la clase media, donde el 53% recurrió a ahorros o al endeudamiento durante 2025.



