Jakarta – Científicos han revelado que los mosquitos están mostrando una creciente preferencia por la sangre humana, un fenómeno vinculado a la disminución de la biodiversidad. Un estudio publicado el 15 de enero de 2026 en la revista Frontiers in Ecology and Evolution, investigó cómo la degradación del Bosque Atlántico está afectando a estas criaturas.
El Bosque Atlántico, un hábitat crucial para diversas especies de aves, anfibios, reptiles, mamíferos e incluso peces, también sirve como fuente de alimento para los mosquitos. La pérdida de estos huéspedes naturales está llevando a los mosquitos a buscar fuentes alternativas de sangre, y los humanos se han convertido en un objetivo más frecuente.
“Aquí demostramos que las especies de mosquitos que capturamos en los restos del Bosque Atlántico tienen una clara preferencia por succionar sangre humana”, afirmó el Dr. Jeronimo Alencar, biólogo del Instituto Oswaldo Cruz en Río de Janeiro.
Evidencia del aumento de mosquitos que se alimentan de sangre humana
El estudio se llevó a cabo en dos reservas naturales del estado de Río de Janeiro, Brasil: la Reserva Ecológica de Sítio Recanto y la Reserva Ecológica del Río Guapiacu. Los investigadores utilizaron trampas de luz para atraer a los mosquitos.
En el laboratorio, se separaron las hembras de mosquitos que habían consumido sangre. Luego, se extrajo el ADN de la sangre utilizando secuenciación de ADN y se le asignó un código de barras para analizar de qué animales se había alimentado cada mosquito.
De los 1.714 mosquitos capturados, 52 eran especies diferentes y 145 eran hembras que habían consumido sangre. Sin embargo, solo se pudo analizar la sangre de 24 mosquitos.
Los resultados indicaron que más de la mitad de los mosquitos analizados se habían alimentado de sangre humana. Algunas especies, como Cq. Venezuelensis, se alimentaron tanto de anfibios como de humanos, mientras que Cq. Fasciolata consumió sangre de roedores, aves y humanos.
“El comportamiento de los mosquitos es complejo, aunque algunas especies pueden tener preferencias innatas, la disponibilidad y proximidad de los huéspedes son factores muy influyentes”, explicó Alencar.
La deforestación y el riesgo de propagación de enfermedades
La deforestación y la destrucción del hábitat están provocando una disminución de la biodiversidad, lo que obliga a los mosquitos a buscar nuevas fuentes de alimento, acercándose cada vez más a las áreas habitadas por humanos.
“Con menos opciones naturales disponibles, los mosquitos se ven obligados a buscar nuevas fuentes de sangre alternativas. Finalmente, se alimentan más de la sangre humana porque es más fácil, dado que los humanos son los huéspedes más comunes en estas áreas”, señaló el Dr. Sergio Machado, investigador de microbiología e inmunología de la Universidad Federal de Río de Janeiro.
Esto representa una amenaza para la salud humana, ya que las picaduras de mosquitos pueden transmitir enfermedades como la fiebre amarilla, el dengue, el zika, el mayaro, la sabia y el chikungunya.
Estas enfermedades pueden causar problemas de salud graves y riesgos a largo plazo. Debido a que la investigación mostró un número relativamente bajo de mosquitos con sangre identificable, es importante realizar estudios adicionales con más datos. La metodología utilizada también debe ser capaz de analizar sangre mezclada.
Los investigadores coinciden en que este estudio es importante. Al conocer las fuentes de alimento de los mosquitos, pueden mapear los riesgos de las enfermedades que transmiten.
Este estudio también puede ayudar a desarrollar políticas y estrategias para controlar los mosquitos portadores de enfermedades, predecir y prevenir futuros brotes.
(Nota del editor: Este artículo fue escrito por un becario de Hub Kemnaker en detikcom.)
