Jakarta, CNBC Indonesia – Un objeto que inicialmente se pensó que era un planeta fuera de nuestro Sistema Solar ha desaparecido repentinamente sin dejar rastro. Tras la desaparición de este misterioso objeto, los científicos han encontrado evidencia de una poderosa explosión cósmica que tuvo lugar en un sistema estelar cercano a la Tierra.
El fenómeno se reveló a través de las observaciones del Telescopio Espacial Hubble (HST) de la NASA en el sistema estelar Fomalhaut, ubicado a unos 25 años luz de la Tierra.
La luz brillante que al principio se creyó que provenía de un exoplaneta, en realidad no es un planeta, sino los restos de una enorme explosión causada por la colisión de dos cuerpos celestes gigantes.
Los astrónomos detectaron inicialmente un punto de luz brillante alrededor de la estrella Fomalhaut, interpretándolo como un planeta que reflejaba la luz estelar.
Sin embargo, esta suposición se derrumbó cuando el objeto desapareció repentinamente de las observaciones, y poco después, una nueva fuente de luz apareció en una ubicación diferente.
«Descubrir una nueva fuente de luz en el cinturón de polvo alrededor de una estrella es algo sorprendente. No lo esperábamos en absoluto», afirmó Jason Wang, astrofísico de la Northwestern University involucrado en la investigación, citado por Science Daily el sábado (3/1/2025).
Tras un análisis más exhaustivo, el equipo de investigación concluyó que la luz provenía de una nube de escombros luminosa, resultado de una colisión violenta entre dos planetesimales, objetos rocosos grandes similares a asteroides.
Lo sorprendente para los científicos es que esta colisión no fue la única. Los datos del Hubble revelaron que se produjeron dos grandes eventos de impacto en el sistema Fomalhaut en un período de aproximadamente 20 años. Teóricamente, colisiones de esta magnitud solo deberían ocurrir una vez cada cientos de miles de años.
«Hemos sido testigos de dos explosiones cósmicas en un período de tiempo muy corto. Esto es realmente inesperado», dijo Paul Kalas, astrónomo de la University of California, Berkeley y autor principal del estudio.
Las explosiones generaron una gigantesca nube de polvo que reflejaba la luz de la estrella con gran intensidad, asemejándose a un planeta completo. Sin embargo, con el tiempo, la nube de escombros se expandió y atenuó, haciendo que el «planeta» desapareciera repentinamente.
Este descubrimiento sirve como una advertencia para los cazadores de planetas de todo el mundo. Las nubes de escombros resultantes de grandes colisiones pueden engañar a los telescopios y parecerse a planetas reales durante años.
En otras palabras, no fue un planeta el que explotó, sino una ilusión planetaria creada a partir de los restos de una colisión cósmica.
Este hallazgo se produce en un momento en que los científicos se preparan para buscar planetas similares a la Tierra utilizando telescopios de nueva generación como el Telescopio Espacial James Webb (JWST) y el Telescopio Gigante Magellan. La identificación errónea entre planetas y nubes de polvo se ha convertido ahora en un desafío importante.
En el futuro, se realizarán observaciones de seguimiento utilizando la cámara infrarroja del JWST para revelar la composición de la nube de escombros, incluyendo si contiene agua o hielo, elementos esenciales en la formación de planetas.
El estudio, titulado «A second violent planetesimal collision in the Fomalhaut system», fue apoyado por la NASA a través de fondos con el número de premio HST-GO-17139.
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