Un temblor de magnitud 4 sacudió Antofagasta a la 1:37 AM — sin víctimas, pero con réplicas en el aire
Un sismo de magnitud 4.0 — inicialmente medido en 3.6 por Volcano Discovery — sacudió la madrugada del lunes 29 de junio la región de Antofagasta, cerca de la localidad de Ollagüe, en el desierto de Atacama. El movimiento, registrado a las 01:37 hora local (GMT -4), fue sentido con mayor fuerza en zonas cercanas al epicentro, aunque no dejó daños materiales ni víctimas, según confirmaron Meganoticias, La Tercera y El Comercio Perú.
Testigos en Ollagüe — un pueblo minero a 1.800 metros sobre el nivel del mar — describieron el temblor como un «golpe seco» seguido de vibraciones leves, similar a los sismos menores que ya son parte del paisaje en una de las zonas más activas sísmicamente del planeta.
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¿Por qué este temblor no alarmó a las autoridades?
Hasta el momento, ninguna alerta oficial ha sido activada. Las autoridades chilenas, que monitorean la zona en tiempo real, descartaron riesgos inmediatos, aunque mantienen vigilancia por posibles réplicas. «Es un evento de baja magnitud dentro del contexto histórico de la región», explicó el Centro Sismológico Nacional, citado por Infobae. En Ollagüe, algunos residentes reportaron haber sentido el movimiento, pero sin consecuencias.
Lo llamativo: este no es un temblor aislado. Solo el domingo 28 de junio, la misma zona registró movimientos que no superaron los 3.6 grados en la escala de Richter, según La Tercera. «Es parte de la actividad tectónica normal», aclaró un geólogo consultado por Volcano Discovery, aunque advirtió que la zona sigue siendo alta en riesgo por su ubicación en la placa de Nazca, que se subduce bajo la Sudamericana.
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Antofagasta: el epicentro de una actividad sísmica que Chile ya conoce
Chile no es un país que se asuste por temblores. Pero en el norte, donde el desierto de Atacama se clava contra los Andes, la tierra tiembla con frecuencia. La región de Antofagasta — hogar de Ollagüe, una de las localidades más altas del país — está construida sobre una falla activa. Según expertos, estos sismos de 4.0 o menos son comunes y, en la mayoría de los casos, pasan desapercibidos.

Sin embargo, el sistema de alerta temprana del país — uno de los más avanzados de América Latina — sigue operativo. «Tenemos protocolos para responder en minutos, no en horas», señaló una fuente de Onemi a Meganoticias. La pregunta ahora no es si habrá más temblores, sino cuándo.
El último gran sismo en la zona data de 2014, cuando un terremoto de 8.2 grados en Iquique — a 300 km de Ollagüe — dejó 6 muertos y daños millonarios. Este lunes, en cambio, la tierra solo recordó su presencia con un suspiro.

