A medida que envejecemos, aumenta el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas. Investigadores de Suecia han descubierto que ciertos valores sanguíneos podrían indicar la presencia de estas enfermedades años antes de su diagnóstico.
Muchas personas mayores sufren de varias enfermedades crónicas simultáneamente, una condición conocida como multimorbilidad. Un equipo de investigación liderado por Alice Margherita Ornago del Instituto Karolinska en Estocolmo, investigó si este riesgo puede detectarse precozmente a través de análisis de sangre. Los resultados fueron publicados en la revista científica “Nature Medicine”.
Según la llamada hipótesis de la Gerosciencia, muchas enfermedades relacionadas con la edad comparten causas biológicas comunes. Con el paso de los años, el cuerpo pierde reservas, las células funcionan con menos eficiencia, la inflamación aumenta y la producción de energía en las mitocondrias se desequilibra. Las mitocondrias son las “centrales eléctricas” de las células y proporcionan energía para procesos vitales.
Los investigadores utilizaron datos del estudio longitudinal sueco “SNAC-K-Cohorte”. Desde 2001, los médicos han estado estudiando regularmente a personas mayores en este estudio. Para el análisis actual, el equipo analizó muestras de sangre de 2.247 participantes. En los 15 años siguientes, muchos de ellos desarrollaron múltiples enfermedades crónicas.
El análisis reveló que siete valores sanguíneos estaban estrechamente relacionados con la aparición posterior de múltiples enfermedades. Cuatro de estos valores fueron particularmente frecuentes en los análisis realizados antes del diagnóstico.
Además, niveles elevados de GGT y niveles bajos de albúmina se asociaron con una progresión más rápida de las enfermedades. Ambos valores sugieren posibles alteraciones en la función hepática.
Otro marcador proporcionó información sobre el cerebro. Un aumento de la llamada neurofilamento de cadena ligera (NfL) indicó un aumento de la muerte de células nerviosas. Este valor estuvo particularmente asociado con un mayor riesgo de enfermedades neuropsiquiátricas.
Los resultados “abren la posibilidad de identificar a personas con alto riesgo mediante simples análisis de sangre, lo que permitiría una intervención más temprana en el futuro”, enfatizó el autor del estudio, Davide Liborio Vetrano, en un comunicado del Instituto Karolinska.
En resumen, el estudio demuestra que ciertos valores sanguíneos pueden ser anormales años antes de la aparición de múltiples enfermedades crónicas. Proporcionan información importante sobre los procesos biológicos que influyen en el envejecimiento y el desarrollo de enfermedades. Los investigadores ahora buscan determinar si cambios en el estilo de vida o terapias específicas pueden frenar estos desarrollos en el futuro.
