El Bitcoin registró una caída en su valor este jueves, descendiendo por debajo del umbral de los 76.000 dólares. Este retroceso en la cotización de la criptomoneda se produce en medio de un escenario de crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Estrecho de Ormuz
La guerra contra Irán podría encarecer las relaciones sexuales en el mundo, según advierte el mayor fabricante de preservativos del mundo, Karex. La empresa con sede en Malasia, que produce más de 5.000 millones de unidades anuales y exporta a más de 130 países, podría verse obligada a aumentar sus precios entre un 20% y un 30% si la interrupción de las cadenas de suministro mundiales continúa.
Según una entrevista concedida por el CEO de Karex, Goh Miah Kiat, a Reuters, las cadenas de suministro globales se han visto afectadas por la guerra desde finales de febrero, particularmente por el bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que ha interrumpido el suministro de materiales clave utilizados en la producción de preservativos, incluyendo látex y componentes como el aluminio.
Goh declaró que, además del aumento de los costes de fabricación y envasado, se están produciendo retrasos significativos en los envíos. «Estamos viendo muchos más condones en barcos que aún no han llegado a su destino, pero que son muy necesarios», indicó el directivo. «La situación es sin duda muy delicada, los precios son elevados. No nos queda más remedio que trasladar los costes a los clientes».
El fabricante también señaló que los precios de materias primas clave, incluido el aluminio, han aumentado entre un 25% y un 30% desde el inicio del conflicto, lo que presiona aún más los márgenes de producción. Karex fabrica preservativos masculinos de látex bajo marcas como ONE, Trustex, Carex y Pasante, además de lubricantes personales, guantes, catéteres médicos y fundas para sondas.
La tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán se mantiene en aumento, con ataques en curso y negociaciones diplomáticas en marcha. Mientras las fuerzas estadounidenses y israelíes continúan sus operaciones en el Medio Oriente, se reporta que Washington está manteniendo contactos directos con autoridades iraníes, aunque los detalles de estas reuniones no han sido revelados públicamente.
Según informes, el expresidente Donald Trump ha buscado lograr avances en la región, pero advirtió que la apertura del estrecho de Ormuz —una vía marítima estratégica para el transporte de petróleo— podría resultar ser un triunfo efímero si no se logra un acuerdo más amplio sobre el programa nuclear iraní y la estabilidad regional.
Pakistán, por su parte, ha expresado su confianza en que Irán finalmente asistirá a la reunión convocada por Estados Unidos, aunque hasta el momento no hay confirmación oficial de la participación de Teherán en dicho encuentro.
En el terreno, los ataques continúan y se reportan movimientos militares en diversas zonas de Irán y sus alrededores. Las reacciones internacionales varían, con algunos países llamando a la moderación y otros respaldando las acciones de EE.UU. E Israel como medidas necesarias para contener lo que describen como amenazas iraníes.
La situación permanece fluida, con actualizaciones constantes sobre posibles avances diplomáticos o escaladas militares. Los observadores advierten que cualquier ruptura en las negociaciones podría llevar a un nuevo ciclo de hostilidades en una de las regiones más volátiles del mundo.
El petróleo intermedio de Texas (WTI) cae casi un 12 % tras la reapertura del estrecho de Ormuz anunciada por el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchí.
El crudo de referencia en Estados Unidos cerró la jornada con un desplome semanal del 13 %, reflejando la reacción del mercado a los desarrollos geopolíticos en la región.
El Consejo de Seguridad ha bloqueado un borrador de resolución que tenía como objetivo autorizar el uso de la fuerza para abrir el estrecho de Ormuz.
La iniciativa fue frenada tras la oposición de Rusia, China y Francia, quienes bloquearon la propuesta dentro del organismo internacional.
De acuerdo con el diario The Wall Street Journal, Rusia está proporcionando a Irán imágenes de su propia red de satélites. Esta asistencia permite a Teherán identificar la ubicación de fuerzas estadounidenses y de sus aliados en Oriente Medio.
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El medio estadounidense precisó que las imágenes no son de acceso público ni comercial, sino inteligencia militar que puede ser utilizada en combate.
Una fotografía muestra los daños tras un presunto ataque con dron contra la embajada estadounidense en la fortificada «Zona Verde» de Bagdad, el 14 de marzo de 2026. (Foto de Murtadha RIDHA / AFP).
/ MURTADHA RIDHA

Automovilistas circulan por una calle mientras se eleva una columna de humo tras un supuesto ataque de Irán en la zona donde se encuentra la embajada de Estados Unidos en Kuwait el 2 de marzo de 2026. (Foto de AFP).
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Esta información satelital permite a Irán planificar ataques con drones y misiles con mayor precisión, facilitando la selección de objetivos estratégicos como bases militares, sistemas de radar y otras instalaciones clave.
Rusia también estaría proporcionando información sobre el movimiento de buques y activos navales, aeronaves y defensas aéreas estadounidenses en el Golfo.
Como resultado de esta ayuda, los ataques iraníes se vuelven más precisos y eficientes.

El decimooctavo día de guerra en Irán. (EFE).
Otro aspecto relevante de esta ayuda se centra en los drones Shahed, actualmente producidos y perfeccionados por Rusia tras su uso intensivo en el campo de batalla de Ucrania.
Moscú estaría entregando a Irán componentes tecnológicamente mejorados para sus drones Shahed-136, transformando un arma inicialmente simple y económica en un sistema más sofisticado, integrado y difícil de neutralizar.
¿Qué mejoras ha realizado Rusia a los drones de origen iraní?

Un dron Shahed 136 (Geranium-2) de diseño iraní utilizado por el ejército ruso volando sobre Kiev durante un ataque con drones y misiles rusos, el 27 de diciembre de 2025. (Sergei SUPINSKY / AFP)
/ SERGEI SUPINSKY
Moscú ha rebautizado su versión de los Shahed como Geran-2. Las mejoras incluyen sistemas de navegación más precisos, comunicaciones más eficientes y ajustes en la capacidad de ataque y puntería, además de una mayor resistencia a la guerra electrónica, lo que permite que el dron siga operando incluso si se bloquea su señal GPS.
Mientras que la versión iraní del Shahed porta una carga explosiva de entre 40 y 50 kilos, la rusa puede llevar entre 80 y 90 kilos. Algunos de estos drones rusos incorporan cargas incendiarias o termobáricas, lo que multiplica el daño a la infraestructura.
Sin embargo, el aumento de la carga explosiva reduce el alcance del dron. Los Shahed iraníes pueden volar hasta 2.500 km, mientras que los rusos alcanzan los 1.300 km.

Esta combinación de capturas de video muestra el momento de un ataque contra una base estadounidense en Bahréin. (Foto por UGC / AFP).
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Rusia también ha adaptado su versión de los Shahed al campo de batalla con pintura oscura y otros ajustes para reducir su visibilidad nocturna.
Aprovechando su experiencia en Ucrania, Moscú también estaría ayudando a Irán a determinar cuántos drones utilizar por ataque, con el objetivo de saturar las defensas enemigas.
Se desconoce si Rusia ha enviado drones a Irán o si solo entregaría los componentes mejorados.
Rusia ha negado que esté ayudando militarmente a Irán, calificando la noticia de “fake news”. El miércoles, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró que lo publicado por el Wall Street Journal es falso.
La clave está en la información satelital rusa

Un incendio en los terrenos de la sede de la Embajada de Estados Unidos en la fortificada Zona Verde de Bagdad, Irak, el 17 de marzo de 2026, tras un ataque con drones y cohetes. (Foto de AHMAD AL-RUBAYE / AFP).
/ AHMAD AL-RUBAYE
El analista internacional Roberto Heimovits declaró a El Comercio que, de confirmarse la ayuda de Rusia a Irán, el aspecto más delicado no sería necesariamente el envío de componentes de drones, sino el suministro de inteligencia estratégica.
Consideró plausible que Moscú esté brindando apoyo a Teherán, aunque duda de que pueda desprenderse de equipamiento militar a gran escala debido a las exigencias de la guerra en Ucrania.
Heimovits señaló que, si bien no se trataría de una participación directa de Rusia en el conflicto, sí podría interpretarse como una forma de involucramiento indirecto con consecuencias potencialmente graves para Estados Unidos.
No obstante, descartó una escalada inmediata hacia un enfrentamiento más amplio con presencia rusa abierta.
A su juicio, el mayor riesgo radica en un efecto político: si Washington logra vincular ataques iraníes exitosos –por ejemplo, contra bases estadounidenses en la región– con inteligencia proporcionada por Moscú, podría producirse un giro en la postura de Donald Trump, quien hasta ahora ha mostrado buena disposición hacia el Kremlin, reactivando el apoyo militar masivo a Ucrania.
El analista también subrayó que la relación entre Trump y Rusia es asimétrica. Mientras el mandatario estadounidense ha buscado acercamientos, el presidente Putin continúa viendo a Estados Unidos como su principal rival geopolítico. Sin embargo, esa rivalidad no implica –según Heimovits– que Moscú esté dispuesto a dar un paso más arriesgado en Medio Oriente.
“Rusia no está ganando la guerra en Ucrania y cada avance le cuesta caro; provocar una reacción de Estados Unidos sería contraproducente”, explicó, al descartar un involucramiento militar más abierto.
Por ello, concluyó que cualquier apoyo ruso a Irán se mantendría en un nivel discreto, centrado en inteligencia y cooperación limitada, antes que en el envío masivo de armamento que, además, Moscú no estaría en condiciones de ofrecer.
Más que un simple gesto de reciprocidad por la ayuda iraní en Ucrania, Heimovits interpretó esta cooperación como parte de una estrategia mayor: debilitar la posición global de Estados Unidos. “Si Washington no logra sus objetivos frente a Irán, el costo en prestigio sería alto, y eso es algo que Rusia busca explotar”, afirmó.

El entonces líder supremo de Irán, el ayatola Alí Jamenei, recibe al presidente ruso Vladimir Putin en Teherán, el 19 de julio de 2022. (Foto de KHAMENEI.IR / AFP).
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Por su parte, el analista internacional Francisco Belaunde Matossian consideró que se estaría ante una participación indirecta de Moscú en la guerra contra Estados Unidos e Israel.
“Es una lógica similar a la del apoyo occidental a Ucrania: se entregan armas e inteligencia sin intervenir directamente”, explicó a El Comercio, al enmarcar esta cooperación como una respuesta del Kremlin al respaldo que Washington y Europa han dado a Kiev.
En esa línea, Belaunde sostuvo que esta asistencia, particularmente en inteligencia, ya tiene un peso relevante en el conflicto, al permitir a Irán mejorar la precisión de sus ataques. Sin embargo, consideró poco probable que Rusia dé un salto hacia una ayuda militar más abierta en el corto plazo.
“Moscú también enfrenta limitaciones por la guerra en Ucrania, por lo que necesita preservar su propio armamento”, señaló.
Aun así, no descartó escenarios de mayor involucramiento si el contexto lo permite, aunque advirtió que cualquier decisión en ese sentido sería cuidadosamente calculada por Putin.
El analista también apuntó a factores políticos que podrían influir en la evolución del conflicto, como la actitud de Trump, a quien describió como relativamente permisivo frente a estas dinámicas. En ese contexto, señaló que la cooperación ruso-iraní podría generar una escalada indirecta, no necesariamente mediante una intervención directa de Moscú, sino a través de un fortalecimiento progresivo de las capacidades iraníes.
Más allá de la reciprocidad por el apoyo que Teherán brindó a Rusia en la guerra en Ucrania, Belaunde identificó otros intereses estratégicos. Por un lado, sostuvo que Moscú busca demostrar que no abandona a sus socios, en respuesta a críticas previas sobre su rol con aliados. Por otro, se beneficia económicamente de la tensión en el estrecho de Ormuz, ya que el aumento en el precio del petróleo alivia la presión sobre su economía.
Finalmente, añadió que esta cooperación también permite a Rusia proyectar poder frente a Estados Unidos y evitar la percepción de debilidad en el escenario global.
Washington – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó la decisión de atacar a Irán en conjunto con Israel confiando en su instinto y prácticamente sin coordinación diplomática. Sin embargo, ante las rápidas consecuencias económicas y geopolíticas del conflicto, ahora presiona a sus aliados y a otras potencias internacionales para que contribuyan a resolver la situación.
Trump ha afirmado haber solicitado a media docena de países que desplieguen buques de guerra para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial por la que transita una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial. Hasta el momento, ninguna nación ha ofrecido un compromiso firme. Incluso, Trump sugirió que utilizaría su próximo viaje a China para presionar a Pekín a colaborar en la creación de una coalición destinada a restablecer la navegación segura de petroleros por el estrecho, una idea que posteriormente fue minimizada por su secretario del Tesoro.
“Instamos firmemente a otras naciones cuyas economías dependen en mayor medida del estrecho que la nuestra… queremos que vengan y nos ayuden con el estrecho”, declaró Trump el lunes en la Casa Blanca, citando a Japón, China, Corea del Sur y varios países europeos como ejemplos. El mandatario argumentó que Estados Unidos no necesita esta vía debido a su propio acceso a fuentes de petróleo.
Esta táctica de presión se asemeja a estrategias empleadas por Trump en su segundo mandato para lograr victorias en política exterior, como persuadir a la mayoría de los países de la OTAN para que incrementaran su gasto en defensa el año pasado, tras años de acusaciones de aprovecharse de la generosidad estadounidense, o el uso de aranceles para obtener inversiones y concesiones de socios comerciales.
Sin embargo, con el aumento de los precios del petróleo y la inestabilidad en Medio Oriente, pocos países parecen dispuestos a responder al llamado de Trump.
1 / 13 | Dos semanas de guerra: así se ven Irán, Israel y el Líbano . Un hombre sostiene un cartel del ayatolá Mojtaba Jamenei, sucesor de su difunto padre, el ayatolá Ali Jamenei, como líder supremo, durante una concentración en su apoyo en Teherán, Irán, el lunes 9 de marzo de 2026. (AP Photo/Vahid Salemi) – Vahid Salemi
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Dos semanas de guerra: así se ven Irán, Israel y el Líbano
Un hombre sostiene un cartel del ayatolá Mojtaba Jamenei, sucesor de su difunto padre, el ayatolá Ali Jamenei, como líder supremo, durante una concentración en su apoyo en Teherán, Irán, el lunes 9 de marzo de 2026. (AP Photo/Vahid Salemi)Vahid Salemi
China no ha asumido compromisos. Francia podría considerar escoltar buques “cuando las circunstancias lo permitan”. Es poco probable que Gran Bretaña envíe un buque de guerra.
Según Trump, esta falta de disposición para asegurar el estrecho confirma sus sospechas sobre la conveniencia de colaborar con otros países, ya que “si alguna vez necesitáramos ayuda, no estarían ahí para nosotros”.
“Siempre he sentido que esa era una debilidad de la OTAN”, expresó Trump el lunes. “Nosotros los protegeríamos, pero siempre dije que cuando se necesitara, ellos no lo harían”.
No obstante, Trump insistió poco después en que Estados Unidos no necesita la ayuda de nadie, ya que “somos la nación más fuerte del mundo”.
Casa Blanca: Trump tiene “razón” al exigir ayuda con el estrecho de Ormuz
La presión desde la Casa Blanca continúa.
Ante la pregunta de por qué otras naciones, que no fueron consultadas ni involucradas, deberían poner en riesgo a sus tropas para asegurar el estrecho de Ormuz, la portavoz principal de Trump argumentó que otros países se benefician directamente de los esfuerzos de Trump por desarmar al régimen iraní.
“Esto es algo con lo que no solo Estados Unidos, sino todo el mundo occidental, ha estado de acuerdo desde hace muchos años”, declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el lunes.
Por separado, Trump señaló el domingo en una entrevista con el Financial Times que “nos gustaría saber” antes de la cumbre programada para finales de mes en Pekín, si China ayudará a asegurar el estrecho debido a su dependencia del petróleo de Oriente Medio, y agregó: “Podríamos retrasarla”.
La noche del martes, Trump reveló en el Despacho Oval que ha pedido a China aplazar el viaje “más o menos un mes”.
“Estamos hablando con China. Me encantaría, pero debido a la guerra… Tengo que estar aquí”, declaró Trump.
Sin embargo, cancelar la reunión con el presidente chino Xi Jinping podría tener sus propias consecuencias económicas en un momento de tensión en las relaciones entre las dos economías más grandes del mundo debido a los aranceles y otros temas. En una entrevista con CNBC, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo el lunes que cualquier retraso no se debería a disputas sobre el estrecho y exhortó explícitamente a los inversionistas a no reaccionar negativamente si Trump pospone su viaje.
“Si por alguna razón se reprograma la reunión, se reprogramaría por cuestiones logísticas”, señaló Bessent desde París, donde se reunió con el viceprimer ministro chino He Lifeng para una nueva ronda de conversaciones comerciales que pretendían allanar el camino para el viaje.
En Beijing, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, no respondió directamente a las preguntas sobre el llamado de ayuda de Trump sobre el estrecho. Señaló el impacto en el comercio de bienes y energía y repitió el llamado de su gobierno a poner fin a los combates.
Hasta ahora, nadie acepta el llamado de Trump
En los primeros días del conflicto con Irán, Trump había dicho que buques de la Marina de Estados Unidos escoltarían a los petroleros a través del estrecho, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán, y restó importancia a la amenaza que representaba Irán. Pero, a medida que los precios del petróleo se dispararon, él y su gobierno se han visto obligados a considerar nuevas opciones, incluida la idea, planteada este fin de semana, de que otros países se sumen al esfuerzo con sus propios buques de guerra.
Trump dijo a los periodistas que ha pedido a unos siete países que participen en una coalición que ayudaría a los petroleros a navegar por el estrecho de Ormuz, el cual Irán asegura que únicamente está cerrado para Estados Unidos, Israel y sus aliados.
Además de China, Japón y Corea del Sur, Trump ha hecho llamamientos de ayuda a Reino Unido y Francia.
El primer ministro británico Keir Starmer dijo el lunes que su país está trabajando con aliados en elaborar un plan para reabrir el estrecho de Ormuz, pero “no se dejará arrastrar a una guerra más amplia”.
Reino Unido está discutiendo con Estados Unidos y aliados en Europa y el Golfo Pérsico la posibilidad de usar los drones cazaminas que el Reino Unido tiene en la región, dijo Starmer. Pero indicó que es poco probable que envíe un buque de guerra.
Otros países también están reacios a involucrarse.
La ministra de Transporte de Australia, Catherine King, dijo a la Australian Broadcasting Corp. El lunes que “no enviaremos un barco al estrecho de Ormuz”, aunque no estaba al tanto de una solicitud de este tipo de Estados Unidos.
El ministro italiano de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani, dijo a los periodistas en Bruselas el lunes que, si bien Italia está a favour de reforzar las misiones navales de la UE en el mar Rojo, “no creo que estas misiones puedan ampliarse para incluir el estrecho de Ormuz”.
El gobierno de Trump minimiza los picos del precio del petróleo
La guerra en Irán ha provocado un aumento en el precio del petróleo, lo que ha incrementado los costos de la gasolina para los consumidores estadounidenses, justo cuando se intensifica la campaña para las elecciones de medio mandato.
Bessent minimizó el impacto de la guerra en los precios del petróleo y acusó a los medios de comunicación de “tratar de convertirlo en una crisis que no lo es”. Haciendo eco a Trump, el secretario insistió en que los precios bajarán una vez que termine el conflicto.
“No sé cuántas semanas serán, pero del otro lado de esto, el mundo será más seguro, y estaremos mejor abastecidos”, expresó Bessent en CNBC.
1 / 16 | Así se ve el impacto de la guerra de Irán en el turismo de Dubái. Un hombre echa una cabezada en la mesa de un café en el vacío mercado de Al Seef, junto al histórico barrio de Al Fahidi a lo largo de Dubai Creek, una de las principales zonas turísticas de Dubai, Emiratos Árabes Unidos, el viernes 13 de marzo de 2026, mientras el turismo se ralentiza en medio de las tensiones regionales relacionadas con la guerra de Irán. (AP Photo/Fatima Shbair) – Fatima Shbair
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Así se ve el impacto de la guerra de Irán en el turismo de Dubái
Un hombre echa una cabezada en la mesa de un café en el vacío mercado de Al Seef, junto al histórico barrio de Al Fahidi a lo largo de Dubai Creek, una de las principales zonas turísticas de Dubai, Emiratos Árabes Unidos, el viernes 13 de marzo de 2026, mientras el turismo se ralentiza en medio de las tensiones regionales relacionadas con la guerra de Irán. (AP Photo/Fatima Shbair)Fatima Shbair
China, que enfrenta sus propias presiones económicas, recientemente redujo ligeramente su meta de crecimiento para 2026 a entre 4.5% y 5%, su crecimiento proyectado más lento desde 1991, lo que implica que las interrupciones prolongadas en el estrecho también podrían tener impactos a largo plazo para Pekín.
En la Casa Blanca el lunes, se le preguntó a Trump qué le han dicho sus asesores sobre cuánto tiempo se mantendrán altos los precios de la gasolina.
Trump desestimó la pregunta, mostrando una vez más que en última instancia confía en sus propios instintos.
“No necesito asesores para que me digan eso”, dijo. “Sé lo que es”.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y fue revisada por un editor antes de su publicación.
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, Irán declaró el cierre del Estrecho de Ormuz para los países que apoyan a Estados Unidos e Israel.
MIRA: Trump se molesta con Israel por los ataques al petróleo de Irán: ¿qué hay detrás del roce?
El cierre ha provocado una drástica caída del tráfico marítimo, el amontonamiento de decenas de petroleros a las afueras del estrecho y la suspensión de la cobertura por parte de las aseguradoras marítimas debido al riesgo bélico.
Esta foto, tomada el 11 de marzo de 2026, muestra humo saliendo del granelero tailandés «Mayuree Naree» cerca del Estrecho de Ormuz tras un ataque. (AFP).
/ HANDOUT
Hasta el 27 de febrero, aproximadamente 40 petroleros cruzaban diariamente el estrecho. Tras el inicio de las hostilidades, el número de embarcaciones que transitan por la zona se ha reducido prácticamente a cero.
El 12 de marzo, Irán informó que autorizó el paso a algunos buques, concretamente a dos con bandera india.

Imagen del líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, emitida por la Televisión Estatal Iraní. (EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH).
El mismo jueves, en su primer discurso tras ser elegido líder supremo, Mojtaba Jamenei desafió a Estados Unidos y ordenó mantener cerrado el Estrecho de Ormuz. Jamenei es hijo del anterior líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, quien falleció el primer día de los ataques de Estados Unidos e Israel. El nuevo líder no ha aparecido en público desde su elección el pasado domingo, ya que resultó herido el 28 de febrero.

Tránsito de petróleo por el Estrecho de Ormuz. (AFP).
El Estrecho de Ormuz, ubicado entre el golfo Pérsico y el de Omán, es una vía estratégica por la que, en tiempos de paz, transita el 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) a nivel mundial.
El 10 de marzo, Estados Unidos afirmó haber destruido 16 embarcaciones iraníes que colocaban minas en el Estrecho de Ormuz, aunque esta acción no ha disminuido el riesgo para la navegación. Teherán negó haber minado la zona.

Imagen difundida por el Ejército de Estados Unidos muestra una embarcación iraní señalada como buque minador en el estrecho de Ormuz durante operaciones militares en la zona. Foto: U.S. Central Command/X
El 11 de marzo se informó que tres buques mercantes fueron alcanzados por proyectiles cerca de Ormuz, incluyendo el carguero tailandés Mayuree Naree, que se incendió y tuvo que ser parcialmente evacuado. Otros dos petroleros fueron atacados cerca de la costa de Irak, causando un fallecido y daños considerables.
La agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO) alertó hace dos días sobre un impacto contra un buque portacontenedores en el golfo Pérsico, cerca de Ormuz.

Ataques en el Estrecho de Ormuz. (AFP).
Los países del Golfo redujeron su producción petrolera en al menos 10 millones de barriles diarios ante el bloqueo del Estrecho de Ormuz, lo que supone “la mayor perturbación” de suministro de la historia, indicó la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
En este contexto, desde el inicio de la guerra, el presidente Donald Trump y el Pentágono han afirmado que Estados Unidos está evaluando “varias opciones” para proteger a los buques que intenten cruzar el estrecho.
Sin embargo, el 12 de marzo el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, reconoció que las fuerzas armadas de su país “no están listas” para escoltar buques en el Estrecho de Ormuz, añadiendo que esto podría ocurrir a finales de marzo, ya que actualmente “todos nuestros recursos militares están enfocados en destruir las capacidades ofensivas de Irán y la industria manufacturera que las abastece”.
Irán busca elevar el costo de una guerra en su contra

Esta foto, publicada por el sitio web oficial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI), Sepanews, el 17 de febrero de 2026, muestra el lanzamiento de un cohete durante un ejercicio militar en el Estrecho de Ormuz. (Foto de SEPAH NEWS / AFP).
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Analistas consultados señalan que Irán está utilizando el Estrecho de Ormuz como una herramienta de presión estratégica para elevar el costo económico de la guerra y forzar a Estados Unidos a reconsiderar su política hacia Teherán.
El analista internacional Farid Kahhat manifiesta que Trump se ha dado cuenta de que esta guerra no era tan fácil como había calculado y que quisiera ponerle fin argumentando que los objetivos ya se han logrado. Sin embargo, no cree que esta sea necesariamente la postura de Benjamin Netanyahu, ya que poner fin pronto a la guerra implicaría admitir que no se lograron los objetivos.
“El problema es que Irán no quiere únicamente un cese el fuego, ya tuvo uno en junio del año pasado y ocho meses después está siendo atacado de nuevo”, remarca Kahhat.
Según el especialista, el objetivo de Teherán es modificar el cálculo estratégico de Washington para que asimile que una guerra contra Irán resultará demasiado costosa en el futuro. Por ello, la república islámica busca demostrar que cualquier conflicto tendrá un impacto económico global significativo.
Kahhat considera que el uso del Estrecho de Ormuz como instrumento de presión apunta precisamente a ese objetivo. Si el tránsito de petróleo se ve interrumpido o amenazado, el efecto sobre los mercados energéticos y la economía mundial puede ser considerable. “Irán busca infligir un costo suficientemente alto como para que esto no se repita”, señala, aunque añade que también podría aspirar al levantamiento de al menos parte de las sanciones económicas como condición para una eventual salida al conflicto.
Advierte también que la capacidad de Irán para alterar el flujo energético mundial es real. A su juicio, Teherán podría cerrar el Estrecho de Ormuz durante un tiempo prolongado, no solo mediante ataques directos al tránsito marítimo, sino también golpeando infraestructura energética como pozos o refinerías. “Irán tiene la capacidad de causar un gran daño a la economía mundial”, afirma.
En cuanto a si Irán también apunta a que se cierren las bases que tiene Estados Unidos en el Golfo, Kahhat considera que, aunque Irán preferiría que los países del Golfo no albergaran bases militares estadounidenses, ese punto no parece ser una condición central para poner fin a la guerra. Sin embargo, advierte que la propia dinámica del conflicto podría llevar a algunos gobiernos árabes a replantear su relación militar con Washington. “Esos países podrían llegar a la conclusión de que les conviene renegociar los términos de la presencia norteamericana”, indica.
Por su parte, el periodista y analista internacional Carlos Novoa cree que Irán busca explotar la enorme dependencia global del estrecho para elevar el costo económico del conflicto. “Es una de las herramientas que tiene Irán para presionar a Estados Unidos. Todo esto está supeditado al precio del gas y del petróleo”, explica.
En ese sentido, añade que la tensión ya ha llevado el barril a niveles cercanos a los 100 o 120 dólares y que las autoridades iraníes han sugerido que, si la presión aumenta, el precio podría escalar incluso hasta los 200 dólares por barril, lo que generaría un fuerte impacto en la economía estadounidense y mundial.
Para el analista, esta estrategia también representa un desafío indirecto a la supremacía naval de Estados Unidos en el Golfo Pérsico. Aunque reconoce que las capacidades militares iraníes han sido duramente golpeadas en el conflicto —especialmente sus bases navales y su fuerza aérea—, sostiene que Teherán aún conserva medios suficientes para ejercer presión en el estrecho. “Irán tiene con qué defenderse”, afirma, al señalar que la ubicación geográfica del país le permite lanzar ataques contra el tránsito marítimo desde múltiples puntos de su territorio.
Novoa subraya que Irán puede recurrir a una combinación de tácticas, como misiles, minas navales y otras amenazas, para dificultar el paso de los buques petroleros.
Los riesgos de escoltar petroleros en Ormuz

El portaaviones USS Abraham Lincoln (izq.) de Estados Unidos transita por el estrecho de Ormuz el 19 de noviembre de 2019. (AFP).
/ ZACHARY PEARSON
En cuanto a la seguridad que podría proporcionar Estados Unidos a los buques petroleros, Kahhat se muestra escéptico. Explica que escoltar buques en un estrecho de apenas 33 kilómetros de ancho implicaría riesgos importantes. “Cuando escoltas buques tanque de unos 400 metros de largo en un espacio tan reducido, conviertes tanto al petrolero como al buque militar que lo protege en blancos potenciales”, sostiene.
Además, subraya que el costo de esas operaciones podría ser extremadamente alto. “El costo de escoltar esos barcos podría terminar siendo mayor que el propio valor del petróleo que transportan”, advierte.
Sostiene que cuando Trump dice que la corporación financiera internacional proveería seguros, “no tiene ni por asomo los fondos necesarios para cubrir pérdidas en caso de necesidad”.
Kahhat también comenta las declaraciones del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright. Para el analista, su afirmación refleja que el conflicto aún está lejos de concluir. “En la práctica, está admitiendo que la guerra no está terminando como se había sugerido”, dice, al señalar que el impacto económico del conflicto seguirá siendo alto mientras continúe la tensión en el estrecho.
Novoa considera que garantizar la seguridad del tránsito marítimo mediante convoyes o escoltas navales sería una operación extremadamente costosa y arriesgada para Estados Unidos. En teoría, dice, Washington podría organizar ese tipo de protección, pero implicaría una enorme logística militar. “Tendrían que desplegar dos o tres buques de escolta por cada convoy o incluso por cada petrolero”, remarca.
A ello se suma otro factor: las propias evaluaciones de la inteligencia naval estadounidense habrían advertido sobre la vulnerabilidad de esas operaciones. Según Novoa, las escoltas quedarían expuestas a ataques iraníes con minas, drones o lanchas rápidas, lo que colocaría a los buques de guerra estadounidenses en una posición de alto riesgo.
“Garantizar la seguridad sería muy costoso y muy oneroso para Estados Unidos, y además sus fuerzas navales quedarían en una situación de alta vulnerabilidad”, concluye. Por esa razón, agrega, Washington intenta evitar por ahora una incursión directa de ese tipo en el estrecho.
Guerra Irán-EE.UU.-Israel: Muertes superan los 2.192 y tensión en el petróleo
La cifra de muertos en Medio Oriente asciende a 2.192 al entrar en su día 15 la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Los últimos días han estado marcados por ataques a militares estadounidenses en Irak perpetrados por milicias respaldadas por Teherán.
La tensión en esta región, clave para la industria petrolera, se ha visto exacerbada por el posible cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del crudo consumido a nivel mundial. Esta situación ha provocado que el precio del petróleo Brent supere los 100 dólares el barril, mientras que el WTI, utilizado como referencia en Ecuador, ha alcanzado los 98 dólares.
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EE.UU. Insta a sus ciudadanos a abandonar Irak «de inmediato»
La embajada de Estados Unidos en Bagdad emitió un comunicado este sábado instando a los ciudadanos estadounidenses en Irak a salir del país lo antes posible, debido al riesgo de ataques iraníes. La embajada advierte que «Irán y las milicias terroristas afines representan una grave amenaza para la seguridad pública en Irak», señalando que se han registrado ataques contra ciudadanos estadounidenses, intereses estadounidenses e infraestructura crítica.
Asimismo, la embajada informa que se han atacado hoteles frecuentados por extranjeros y otras instalaciones vinculadas a Estados Unidos en todo Irak, lo que implica un riesgo de secuestro para los ciudadanos estadounidenses. Por este motivo, Estados Unidos «recomienda encarecidamente a los ciudadanos estadounidenses en Irak que revisen su situación de seguridad personal y, para muchos, salir de Irak tan pronto como sea seguro es la mejor opción».
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Irán ataca sucursales de Citibank en el Golfo en represalia
La Guardia Revolucionaria de Irán ha atacado con drones sucursales del Citibank estadounidense en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) y Manama (Baréin) en respuesta a lo que describe como una «agresión enemiga» contra dos bancos iraníes, según informó este sábado la agencia Tasnim.
El portavoz de la Guardia Revolucionaria, el general de brigada Ali Mohammad Naeini, advirtió que, de repetirse esta acción por parte del «enemigo», todas las sucursales de bancos estadounidenses en la región serían consideradas «objetivos legítimos». El pasado miércoles, las Fuerzas Armadas iraníes acusaron a EE.UU. E Israel de atacar un banco del país tras el fracaso de sus objetivos militares, lo que, según Teherán, le da «carta blanca» para responder de forma «dolorosa» contra los centros económicos de sus adversarios en Oriente Medio.
Además, instaron a la población de Oriente Medio a no acercarse a menos de un kilómetro de bancos estadounidenses o israelíes.
El comandante de la Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria iraní, el general Alireza Tangsiri, afirmó este sábado que sus fuerzas atacaron en varias oleadas consecutivas «objetivos clave» en tres bases aéreas estadounidenses ubicadas en Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Catar.
🚨Notable development likely to impact financial markets: Iran’s IRGC says it struck Citibank offices in Dubai and Manama, calling it retaliation for a recent U.S. Strike on Na’ami Bank. pic.twitter.com/XZ8vl0WSQs
— Ramy Abdu| رامي عبده (@RamAbdu) March 14, 2026
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Trump pide a otros países que envíen fuerzas navales al estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este sábado a otros países a enviar buques para ayudar a asegurar el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el suministro mundial de petróleo que se ha visto afectado por la guerra en Medio Oriente.
El mandatario, quien había anunciado que Estados Unidos comenzaría pronto a escoltar petroleros a través del estrecho, publicó en Truth Social: «Muchos países, especialmente aquellos afectados por el intento de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz, enviarán buques de guerra, junto con Estados Unidos, para mantener el estrecho abierto y seguro».
Añadió que «se espera que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros, afectados por esta restricción artificial, envíen barcos a la zona».
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Israel ordena la evacuación urgente de residentes de Beirut
El Ejército israelí ordenó este 14 de marzo la evacuación urgente de los residentes de diversas áreas periféricas del Dahye (sur de Beirut), bastión histórico de la milicia libanesa Hizbulá, ante posibles ataques contra estas zonas.
La advertencia se dirigió a los vecinos de Haret Hreik, Al Ghubairi, Lila, Burj al-Barajneh, Al Ghadir y Al Shayyah, a quienes se instó a «no regresar a estos vecindarios hasta nuevo aviso».
Ayer, Israel también ordenó la evacuación de los residentes de la municipalidad libanesa de Al Abasiya, en el distrito de Tiro, ante ataques inminentes contra supuestas infraestructuras de Hizbulá. Los ataques israelíes contra el Líbano se suceden a diario desde hace más de una semana como parte del conflicto desatado por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, lo que llevó al grupo chií libanés Hizbulá, proiraní, a retomar una ofensiva contra el norte del Estado israelí.
El balance de muertos por la campaña de ataques israelíes se elevó este viernes a 773, mientras que la cifra de heridos desde el inicio de los ataques hace doce días asciende a 1.933.
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Petróleo de las reservas estadounidenses llegará al mercado en los próximos días
El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) anunció que iniciará la liberación de petróleo de su reserva estratégica a finales de la próxima semana, con una primera fase de 86 millones de barriles de crudo.
En un comunicado, el DOE informó que ha emitido una Solicitud de Propuestas (RFP) para un intercambio de crudo de la reserva estratégica con empresas, tras anunciar el miércoles que liberará 172 millones de barriles de petróleo. Esta medida tiene como objetivo hacer frente a la escalada de los precios del crudo debido a la guerra en Oriente Medio y la situación en el estrecho de Ormuz.
Actualmente, la reserva estratégica de petróleo estadounidense cuenta con unos 415 millones de barriles. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) también decidió este miércoles sacar gradualmente 400 millones de barriles de crudo al mercado.
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Irán amenaza con atacar instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos
El ejército iraní prometió reducir «a cenizas» las instalaciones energéticas vinculadas a Estados Unidos en Oriente Medio, en respuesta a la amenaza del presidente Donald Trump de atacar las infraestructuras petroleras de Teherán en la isla de Kharg.
«Todas las instalaciones petroleras, económicas y energéticas pertenecientes a empresas petroleras de la región que sean en parte propiedad de Estados Unidos o que cooperen con Estados Unidos serán inmediatamente destruidas y reducidas a cenizas«, anunció un portavoz del cuartel general central Khatam al Anbiya, afiliado a los Guardianes de la Revolución, citado por la prensa estatal.
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Humo sobre la embajada de Estados Unidos en Irak
La agencia AFP reporta un ataque contra la embajada de Estados Unidos en Irak, sobre la que se observa humo, según informan sus reporteros y una fuente de seguridad. En los últimos dos días, milicias iraquíes respaldadas por Irán se han atribuido ataques a instalaciones militares estadounidenses, y el derribo de un avión cisterna de Estados Unidos en el que iban seis tripulantes. El ejército estadounidense sostiene que el avión no fue derribado por fuego enemigo o amigo, sino que sufrió un accidente. Funcionarios iraquíes afirmaron a la agencia AP que fue un misil el que impactó al helipuerto de la embajada.
