¿Un pequeño bistec ‘con pelitos’ para empezar 2026? Quizás suene extraño, pero una reciente investigación revela que los tarros de especias que compramos habitualmente podrían contener más que simples sabores para realzar nuestros platos. Según un estudio de 60 Millions de Consommateurs, publicado por el Instituto Nacional del Consumo (INC), muchos de estos envases de vidrio estarían infestados de elementos inesperados. Fragmentos de insectos, residuos químicos e incluso cuerpos extraños… Lo que creemos natural y seguro a veces esconde una realidad mucho más preocupante.
Las especias de uso diario bajo el microscopio de los laboratorios
Para esta investigación, la asociación de consumidores analizó cuarenta referencias de especias comunes adquiridas en supermercados. Entre ellas, pimienta negra molida, curry, canela y hierbas provenzales. Cada muestra fue analizada según criterios precisos, que abarcan desde la calidad aromática hasta la presencia de residuos de pesticidas, pasando por la búsqueda de contaminantes y el examen de la composición real de las mezclas.
Los resultados fueron más que sorprendentes. Más de la mitad de los productos probados contenían al menos un pesticida detectable, algunos incluso prohibidos en la Unión Europea. Algunas referencias acumulaban hasta cinco sustancias diferentes. Un hallazgo preocupante, considerando que se trata de ingredientes que se utilizan casi a diario, a menudo sin moderación, y que se perciben como inofensivos.
¿Qué especias están más contaminadas?
Según la investigación, las hierbas provenzales son las más expuestas. Varios tarros muestran hasta siete residuos de pesticidas, incluyendo imidacloprid y tiametoxam, dos moléculas ahora prohibidas en Europa. La pimienta negra molida tampoco se queda atrás, con cerca de dos tercios de las referencias presentando contaminación química variable.
Los análisis también revelan la presencia de fragmentos de insectos, pelos de roedores, así como partículas de plástico o metal en algunas especias. Las cantidades son pequeñas, pero la información es impactante. La canela es la excepción, mostrando una ausencia casi total de residuos químicos, lo que la convierte en uno de los productos más seguros del panel.
Estas especias de supermercado que destacan según 60 Millions de Consommateurs
A pesar de esto, algunas referencias, ricas en aromas, sin pesticidas y con una excelente composición, convencieron a los expertos. Todas se venden a menos de cinco euros el tarro. Las mejores especias de la comparativa son: hierbas provenzales Cook (bio), con una puntuación de 15,2/20, 1,17 € por 20 g, pimienta negra molida Sainte Lucie bio Origines Saveurs, 16,5/20, 2,75 € por 45 g, canela Albert Ménès, 18,2/20, 3,80 € por 55 g, y finalmente, curry dulce Biodyssée, 18,3/20, 2 € por 30 g.
Frente al estante (a menudo muy cargado) de especias, algunos consejos pueden ayudar a elegir. El etiquetado ecológico reduce significativamente los riesgos de residuos, aunque no garantiza la ausencia total de contaminantes. La lista de ingredientes debe ser corta y legible, sin almidón como primer componente. En el caso de las hierbas provenzales, el origen geográfico merece atención, ya que muchos productos se importan a pesar de evocar el sur de Francia. En cuanto a la pimienta, los especialistas recomiendan optar por los granos enteros para moler en casa, ya que conservan mejor sus aromas y evitan las mezclas de calidad inferior.
