Comenzaron los trabajos de desmantelamiento del Santa Anna Maria, el barco que quedó varado en Les Sables-d’Olonne (Vendée) en la noche del 15 al 16 de enero de 2026. La operación, que se espera dure una semana, ha sido encomendada a la empresa española Ardentia, movilizando a nueve trabajadores que operan de forma continua, tanto de día como de noche.
Un proyecto de siete días
El equipo trabaja en turnos de aproximadamente cuatro horas, aprovechando las dos horas previas y posteriores a la marea baja. El desmantelamiento se lleva a cabo con una grúa excavadora equipada con una cizalla, prestando especial atención a la recuperación de los restos de poliéster de la estructura del barco.
Seguridad y prevención de la contaminación
Las autoridades han desplegado “una barrera flotante y redes de protección” para asegurar la embarcación y evitar cualquier posible contaminación de la costa, según indicó el alcalde, Nicolas Chénéchaud. Además, se planea extraer el motor del barco, que pesa 3,3 toneladas, en una sola pieza.

