El consumo frecuente de bebidas energéticas se ha asociado con daño hepático, incluso en personas que no consumen alcohol, según advierten expertos. Un estudio citado por NDTV vincula el consumo regular de estas bebidas con lesiones en el hígado, particularmente en adultos jóvenes.
Además, datos citados por The Tribune indican que casi uno de cada cuatro adultos puede tener enfermedad del hígado graso, una condición que puede agravarse por factores como el consumo excesivo de bebidas energéticas, según se menciona en fuentes médicas como LiverTox del NCBI.
Por otro lado, especialistas consultados por The Times of India recomiendan ejercicios como caminar, entrenamiento de fuerza y HIIT para reducir el hígado graso y mejorar la salud hepática.
El aumento de los casos de enfermedad hepática también está impactando el sector asegurador, según informa CNBC TV18, ya que se observa un crecimiento en las reclamaciones y necesidades de cobertura relacionadas con condiciones hepáticas.
Un hepatólogo citado por Hindustan Times advierte que incluso sin consumo de alcohol, es posible pasar por alto señales de alerta de problemas hepáticos, por lo que es importante estar atento a síntomas como fatiga persistente, molestias abdominales o cambios en las enzimas hepáticas detectables en análisis de sangre.
