Tras las críticas por las demoras en el servicio, la administración municipal de Sondrio ha asignado fondos para el despeje de nieve y la garantía de seguridad en calles y espacios públicos. La decisión se tomó tras una reciente nevada y la consiguiente controversia entre el Ayuntamiento y Secam, la empresa pública encargada de la gestión del servicio.
La asignación de fondos, que supera los 300.000 euros, se formalizó a través de una resolución contable reciente. El acto administrativo, fechado el 12 de enero, establece un compromiso de gasto total de 330.000 euros, IVA incluido, de los cuales 270.491,80 euros se destinarán directamente al servicio y el resto al impuesto correspondiente. Se trata de un primer desembolso para el año 2026, a la espera de definir el importe total a acordar entre el Ayuntamiento y la empresa para el conjunto del año.
Secam, una empresa de propiedad pública con una participación del 22,9% por parte del Ayuntamiento de Sondrio, opera bajo un régimen de “in house providing”. El contrato actual tiene sus raíces en un acuerdo firmado en el año 2000 con la entonces Asm, que posteriormente se fusionó con Secam en 2010. El servicio de despeje de nieve se incluye dentro de un contrato más amplio que abarca la higiene urbana, la limpieza de áreas públicas y la gestión de residuos, con una fecha de vencimiento establecida para el 31 de diciembre de 2030. En años recientes, los intentos de adjudicar el servicio de despeje de nieve a través de licitación pública han resultado infructuosos, lo que ha hecho inevitable la gestión directa por parte de la empresa pública.
Esta asignación de fondos se produce después de que el Ayuntamiento enviara una reclamación formal a Secam por los retrasos experimentados durante la última nevada. La administración municipal señaló demoras en las operaciones de limpieza y en la garantía de la seguridad vial, especialmente durante la mañana del viernes. En la carta, el Ayuntamiento también enfatizó la urgencia de abordar la limpieza de las aceras, tal como se establece en el contrato, recordando a la empresa sus obligaciones para proteger la seguridad de los ciudadanos. Los fallos detectados serán evaluados en términos de responsabilidad contractual, lo que podría abrir un nuevo frente de atención más allá del incidente específico y cuestionar la eficacia general del servicio.
Mientras tanto, la situación en la ciudad ha mejorado, aunque aún persisten zonas –principalmente las más periféricas– donde el hielo cubre aceras y estacionamientos.
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