La Fuerza Aérea de los Estados Unidos ha decidido mantener en servicio el avión de ataque terrestre A-10 Thunderbolt II, conocido como «Warthog», al menos hasta el año 2030. A pesar de su antigüedad, el aparato seguirá operando debido a su eficacia en misiones de apoyo cercano a las tropas terrestres.
Sin embargo, la USAF ha dejado de formar nuevos pilotos específicamente para la variante A-10C Thunderbolt II, lo que indica una transición gradual en su uso, aunque sin una fecha inmediata de retiro.
La decisión de prolongar la vida operativa del A-10 refleja su valor continuo en conflictos donde se requiere precisión y resistencia al daño, características por las que el avión ha sido ampliamente reconocido desde su entrada en servicio en la década de 1970.
