El São Paulo logró una victoria mínima frente a Juventude en un partido de la Copa do Brasil marcado por las protestas de la afición y momentos de tensión. El único gol del encuentro llegó en el segundo tiempo, sellando un triunfo ajustado para el equipo paulista.
Durante el desarrollo del juego, se vivió una situación clave cuando el arquero de São Paulo, Calleri, tuvo una intervención destacada al defender un penal en los minutos finales del segundo tiempo, acción que mantuvo viva la ventaja mínima de su equipo.
Tras el pitido final, el golero de Juventude expresó su alivio por haber logrado cumplir con el objetivo planteado: «El principal objetivo era salir con vida para el Jaconi, y la gente consiguió», declaró, reflejando la presión que sintió su equipo durante el encuentro.
El partido se disputó en un ambiente cargado de crítica por parte de los hinchas, quienes mostraron su descontento con silbidos y manifestaciones de impaciencia a lo largo de los 90 minutos, pese al resultado favorable para São Paulo.

