Jakarta – Un equipo de científicos ha descubierto recientemente un fenómeno inusual en el universo: una nube oscura sin estrellas. Este objeto, denominado Cloud-9, resulta ser un remanente del universo primordial.
El líder de la investigación, el Dr. Alejandro Benitez-Llambay, explicó que Cloud-9 es un ejemplo claro de un sistema cósmico que no logró convertirse en una galaxia. “Esta es la historia de una galaxia que nunca llegó a formarse”, afirmó el astrónomo de la Universidad de Milán-Bicocca, citado por la NASA.
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Este descubrimiento desafía las teorías tradicionales sobre la formación de galaxias y proporciona evidencia concreta de la existencia de ‘bloques de construcción’ cósmicos que nunca evolucionaron hacia sistemas estelares. “En ciencia, a menudo aprendemos más de los fracasos que de los éxitos. En este caso, la ausencia de estrellas es precisamente lo que confirma la teoría”, añadió.
Una Galaxia que Nunca Llegó a Formarse
Cloud-9 es una gigantesca nube de gas sin una sola estrella en su interior. Rica en hidrógeno, está dominada por la materia oscura, un remanente de las primeras etapas del universo que no logró formar una galaxia.
El objeto fue detectado inicialmente por el Telescopio de Esfera de Apertura de Quinientos Metros (FAST) en China. Su existencia fue posteriormente confirmada por las instalaciones Very Large Array (VLA), Green Bank Telescope (GBT) y el Telescopio Espacial Hubble.
Las observaciones del telescopio Hubble confirmaron que este remanente del universo no contiene estrellas. Cloud-9 posee un núcleo de hidrógeno neutro con un diámetro de aproximadamente 4.900 años luz y se encuentra cerca de la galaxia espiral Messier 94, a unos 14,3 millones de años luz de la Tierra.
Para ponerlo en perspectiva, un año luz equivale a unos 9 billones de kilómetros (un 9 seguido de 12 ceros). El diámetro de la Tierra es de ‘solo’ 12.742 km, lo que significa que el diámetro de la nube Cloud-9 es inmenso.
Según los astrónomos, Cloud-9 es una ‘instantánea’ que ofrece una visión directa de la juventud del universo.
“Hemos descubierto en el universo local un bloque de construcción primordial de una galaxia que nunca se formó”, agregó Benitez-Llambay.
Este hallazgo refuerza la teoría Lambda Cold Dark Matter (LCDM), que predice la existencia de halos de materia oscura que contienen gas sin estrellas, marcando el límite inferior de la masa mínima necesaria para que una galaxia pueda nacer.
Por su parte, el Dr. Andrew Fox del Space Telescope Science Institute (STScI) describió a Cloud-9 como una oportunidad única para comprender el lado oscuro del universo.
“Esta nube es una ventana al universo oscuro”, afirmó.
“Sabemos teóricamente que la mayor parte de la masa del universo está compuesta por materia oscura, pero es difícil de detectar porque no emite luz. Cloud-9 nos brinda una rara oportunidad para observar este mundo directamente”, explicó, según la ESA.
Utilizando el instrumento Hubble Advanced Camera for Surveys (ACS), los astrónomos buscaron rastros de estrellas en la región de Cloud-9 y confirmaron que no se detectó ninguna.
Este hallazgo confirma que el sistema pertenece a un grupo raro conocido como Reionization-Limited H I Clouds (RELHICs). Estos objetos son halos de materia oscura (unidades básicas de la estructura cosmológica) que contienen gas, pero no en cantidad suficiente para formar estrellas.
La existencia de este descubrimiento proporciona una nueva base empírica para el estudio de la formación de galaxias y abre la posibilidad de que los astrónomos descubran otras poblaciones de ‘galaxias fallidas’ ocultas en el universo.
Los resultados del estudio se han publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters con el título «The First RELHIC? Cloud-9 is a Starless Gas Cloud», el 10 de noviembre de 2025.
(rhr/twu)
