Fadly Alberto, jugador de la selección sub-20 de Indonesia, ha sido sancionado tras una controvertida acción durante un partido del torneo EPA U-20, donde realizó una patada estilo kung fu que desató una fuerte reacción tanto dentro como fuera del campo.
Según reportes de medios locales, el incidente ocurrió en un encuentro entre Dewa United y Bhayangkara FC, cuando Fadly Alberto ejecutó una patada elevada que fue interpretada por muchos como una técnica de artes marciales, lo que generó inmediatas críticas por su peligrosidad y falta de deportividad.
La acción fue rápidamente denunciada por el club rival, Bhayangkara FC, que acusó al jugador de realizar una falta grave y solicitó una investigación formal. En su defensa, el jugador afirmó que no tuvo intención de herir y que el movimiento fue parte de su forma natural de jugar, aunque reconoció que podría haber sido malinterpretado.
Ante la polémica, el Komisi III de la Liga de Fútbol de Indonesia (PSSI) intervino y condemnó el acto, calificándolo como una violación clara del reglamento de juego limpio. La entidad deportiva anunció que Fadly Alberto podría enfrentar sanciones severas, incluyendo la posibilidad de ser expulsado del torneo y sujeto a un proceso disciplinario que podría llevar a una suspensión prolongada.
Además, surgieron acusaciones de posible motivación racista detrás de la crítica hacia el jugador, especialmente considerando su origen étnico. Algunos sectores defendieron a Fadly Alberto, argumentando que la reacción fue desproporcionada y que se debió a prejuicios contra su apariencia o estilo de juego, lo que intensificó el debate en redes sociales y medios deportivos.
Por su parte, Nova Arianto, entrenador o representante vinculado a la selección nacional sub-19, comentó sobre el futuro de Fadly Alberto en vista del próximo torneo AFF U19 2026, expresando preocupación por cómo este incidente podría afectar su convocatoria y desarrollo deportivo, aunque no descartó su posible participación si se resuelve la situación disciplinaria.
Dewa United, el club al que pertenece el jugador, confirmó que está evaluando el caso internamente y que respetará las decisiones de las autoridades competentes, mientras mantiene su compromiso con el fair play y la formación integral de sus jugadores.
Hasta el momento, PSSI no ha emitido una sanción oficial definitiva, pero se espera que se pronuncie en los próximos días tras revisar las pruebas audiovisuales y los testimonios recabados. El caso ha generado un amplio debate sobre los límites entre la pasión competitiva, la seguridad en el campo y el respeto al rival en el fútbol juvenil indonesio.
