Un estudio estadounidense a largo plazo ha revelado que el entrenamiento cerebral podría reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer hasta en un 25%, incluso 20 años después de la intervención. Los resultados, publicados recientemente en la revista Alzheimer’s & Dementia: Translational Research and Clinical Interventions, sugieren que ciertos tipos de ejercicios cognitivos son particularmente efectivos.
La investigación, que involucró a casi 3.000 participantes durante un período de seis semanas, demostró que el entrenamiento de la velocidad de procesamiento cognitivo tuvo un impacto protector significativo en el cerebro. Los participantes que realizaron este tipo de entrenamiento mostraron una probabilidad un 25% menor de desarrollar demencia en comparación con el grupo de control.
Los participantes en el estudio tenían entre 65 y 94 años al inicio, y los investigadores no observaron una disminución significativa en los beneficios del entrenamiento con el aumento de la edad, lo que sugiere que el entrenamiento cerebral puede ser beneficioso a cualquier edad.
Durante el estudio, los participantes fueron divididos en cuatro grupos. Un grupo se enfocó en el entrenamiento de la velocidad de procesamiento, donde debían comprender información cada vez más compleja en un corto período de tiempo. Otro grupo trabajó en el memoria episódica verbal, utilizando estrategias para ayudar a consolidar la información en la memoria a largo plazo. Un tercer grupo se centró en el desarrollo del pensamiento lógico, identificando patrones y secuencias en datos visuales y numéricos. El cuarto grupo sirvió como grupo de control.
Los resultados inmediatos mostraron mejoras significativas en el entrenamiento de velocidad (87%), memoria (26%) y pensamiento lógico (74%). El entrenamiento de velocidad y el de pensamiento lógico demostraron efectos duraderos, con mejoras que se mantuvieron hasta por diez años. Después de cinco años, los participantes reportaron menos dificultades en tareas cotidianas como cocinar, tomar medicamentos y administrar sus finanzas.
En un seguimiento a 20 años, los investigadores analizaron los registros médicos de los participantes y encontraron que aquellos que participaron en el entrenamiento de velocidad cognitiva redujeron su riesgo de demencia en un 25% en comparación con el grupo de control.
