El programa estrella de Indonesia para proporcionar comidas nutritivas gratuitas a millones de escolares ha vuelto a estar en el centro de atención tras un accidente la semana pasada en Yakarta, en el que una furgoneta vinculada a la iniciativa arrolló a un grupo de estudiantes, dejando 21 niños y a un profesor heridos.
El incidente, ocurrido el jueves, ha suscitado nuevas preguntas sobre la seguridad y la supervisión de esta ambiciosa iniciativa del presidente Prabowo Subianto, que cuenta con un presupuesto de 71 billones de rupias (4.200 millones de dólares) solo este año. Los críticos han calificado la implementación del programa de “caótica”.
Inicialmente aclamado como un paso crucial para combatir la desnutrición y el retraso del crecimiento infantil, el programa se ha visto envuelto en escándalos, desde una serie de casos de intoxicación alimentaria hasta controversias en las adquisiciones y advertencias de defensores de la protección infantil.
Según informó la policía, el conductor de la furgoneta, un conductor sustituto que llevaba solo dos días en el puesto, apenas había dormido antes del accidente y, al acercarse a una escuela secundaria en el norte de Yakarta, presionó accidentalmente el acelerador en lugar del freno.
Hasta el lunes, doce niños seguían ingresados en cuidados intensivos, incluyendo uno que, según informes, perdió 18 dientes y tuvo que someterse a varias cirugías reconstructivas en la mandíbula y el rostro.
El vicepresidente de Indonesia, Gibran Rakabuming Raka, emitió una disculpa pública y prometió una investigación exhaustiva. “En nombre del gobierno, me disculpo sinceramente y lamento este incidente”, declaró en un comunicado el jueves. “Este evento no debe repetirse”.
