Operación de las fuerzas especiales ucranianas en Crimea: tres buques de guerra y un caza MiG-31 dañados
En una acción coordinada durante la madrugada del domingo 26 de abril de 2026, unidades especiales del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) llevaron a cabo un ataque de precisión contra instalaciones militares rusas en la Crimea ocupada. Según fuentes oficiales ucranianas, el operativo logró impactar tres buques de guerra de la Flota del Mar Negro y un avión de combate MiG-31, además de otras infraestructuras críticas.
El SBU confirmó que la operación fue ejecutada por el grupo Alpha, una unidad de élite de las fuerzas especiales, utilizando drones de largo alcance. Los objetivos principales se concentraron en la base naval de Sebastopol y el aeródromo militar de Belbek.
Daños confirmados en buques y aeronaves
Entre los buques alcanzados se encuentran dos grandes barcos de desembarco, el Yamal y el Filchenkov, así como el buque de reconocimiento Ivan Khurs. Las imágenes difundidas por el SBU muestran daños visibles en estas embarcaciones, aunque no se ha confirmado su hundimiento.
En el aeródromo de Belbek, el ataque afectó a un caza MiG-31, un modelo de interceptación de largo alcance utilizado por la Fuerza Aérea rusa. Además, se reportaron daños en la unidad técnica y operativa de la base aérea.
Infraestructura militar adicional afectada
El operativo también incluyó ataques contra instalaciones de defensa aérea y vigilancia. Según el SBU, se inutilizó la estación de radar MR-10M1 «Mys-M1», el centro de entrenamiento Lukomka y la sede de la unidad de reconocimiento técnico-radioeléctrico de las fuerzas de defensa aérea rusas.
Yevhenii Khmara, jefe interino del SBU, declaró que la operación buscaba «desmantelar la capacidad del enemigo para controlar el espacio aéreo y proteger sus fuerzas». Este ataque se suma a una serie de acciones recientes de las fuerzas ucranianas contra objetivos militares rusos en la península.
Reacción rusa y daños colaterales
El gobernador prorruso de Sebastopol, Mikhail Razvozhayev, informó en su canal de Telegram que las defensas aéreas rusas interceptaron 71 drones ucranianos durante el ataque. Sin embargo, reconoció que un civil murió y cuatro resultaron heridos como consecuencia de los enfrentamientos.
Razvozhayev también reportó daños en 17 viviendas, vehículos particulares, comercios y una línea de contacto ferroviaria debido a la caída de restos de drones derribados. Testigos citados por medios locales describieron escenas de caos, con drones sobrevolando la ciudad en múltiples direcciones y sistemas de defensa aérea disparando de manera indiscriminada.
Contexto y antecedentes
Este ataque ocurre en un momento de intensificación de los enfrentamientos en el sur de Ucrania, con ambos bandos buscando debilitar las capacidades logísticas y de defensa del contrario. La península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, ha sido un objetivo recurrente de las operaciones ucranianas debido a su importancia estratégica como base de operaciones de la Flota del Mar Negro.
Las autoridades ucranianas no han confirmado si esta acción forma parte de una campaña más amplia, pero analistas señalan que operaciones de este tipo buscan limitar la capacidad rusa para proyectar poder en la región.
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