Un reptil momificado de 289 millones de años, hallado en una cueva de Oklahoma, revela el origen más antiguo conocido del sistema respiratorio basado en costillas que utilizan hoy reptiles, aves y mamíferos, según un estudio publicado en la revista Nature. El fósil pertenece a Captorhinus aguti>, una criatura pequeña, similar a un lagarto, que vivió durante el período Pérmico temprano.
El excepcional estado de conservación del espécimen, gracias a las condiciones únicas de la cueva —infiltraciones de petróleo, agua hipermineralizada y finas arcillas—, permitió la preservación no solo de huesos, sino también de piel tridimensional, cartílago calcificado e incluso restos de proteínas. Estos últimos son casi 100 millones de años más antiguos que cualquier otro previamente identificado en fósiles.
El análisis detallado muestra que Captorhinus aguti> ya utilizaba un mecanismo de respiración costal, donde los músculos entre las costillas se expanden para permitir la entrada de aire a los pulmones. Este sistema, fundamental para la vida en tierra firme, representa una innovación clave que facilitó la transición de los vertebrados desde el agua al entorno terrestre.
Los investigadores destacan que este descubrimiento reescribe lo que se sabía sobre el origen de la respiración en amniotas, el grupo que incluye a reptiles, aves, mamíferos y sus ancestros comunes. El fósil ofrece una ventana directa a una de las adaptaciones fisiológicas más importantes en la evolución de la vida en la Tierra.
