El sistema nervioso central desempeña un papel clave en el dolor provocado por la diabetes
Nuevas evidencias sugieren que el sistema nervioso central (SNC), compuesto por el cerebro y la médula espinal, es un contribuyente fundamental en el problema de la enfermedad dolorosa de los nervios periféricos en personas con diabetes.
La neuropatía periférica diabética (NPD) afecta a aproximadamente la mitad de todos los pacientes con diabetes. De este grupo, cerca de la mitad —lo que representa a una cuarta parte de todas las personas con diabetes— experimentan dolor y otros síntomas asociados a la NPD. Además del dolor progresivo y severo, los pacientes con esta condición presentan una insensibilidad a los traumatismos, lo que los expone a riesgos de infecciones, amputaciones y ulceraciones en los pies.
Si bien se han identificado factores de riesgo generales para la NPD, como la obesidad, el colesterol alto y el control deficiente de los niveles de glucosa en sangre, existe poca información sobre los factores específicos que conducen al desarrollo de la variante dolorosa de esta neuropatía.
Históricamente, las investigaciones se han centrado en los mecanismos periféricos, tales como la pérdida del aislamiento de mielina de las células nerviosas y el proceso de retroceso o muerte de las células nerviosas desde el punto más lejano hacia arriba. Asimismo, existe evidencia sólida de que la enfermedad de los vasos sanguíneos pequeños, que provoca una reducción del suministro de oxígeno (hipoxia) a los nervios periféricos, contribuye al desarrollo de la NPD.
Sin embargo, ante la falta de pruebas o indicadores consistentemente únicos asociados al dolor, los investigadores han comenzado a analizar factores del sistema nervioso central. Mediante el uso de técnicas avanzadas de espectroscopia de resonancia magnética y resonancia magnética (MRI), se han observado diversos hallazgos que sugieren la implicación del SNC:
- Diferencias en el ancho del área transversal de la médula espinal, especialmente antes de que aparezcan los síntomas de la NPD.
- Atrofia o pérdida de volumen en la corteza sensorial primaria, la zona del cerebro encargada del sentido del tacto.
- Variaciones en el suministro sanguíneo del tálamo: se ha detectado un exceso de suministro (hiperperfusión) en la NPD dolorosa, en contraste con un suministro insuficiente (hipoperfusión) en la NPD indolora.
- Cambios en áreas cerebrales superiores, específicamente en la denominada
matriz de procesamiento del dolor
, la cual se cree que interviene no solo en la detección de la intensidad y ubicación del dolor, sino también en las respuestas emocionales. - Reducciones de la materia gris cerebral, particularmente en las zonas donde se procesan las percepciones somatosensoriales.
De acuerdo con un informe del Dr. Solomon Tesfaye, del Sheffield Teaching Hospitals NHS Foundation Trust, y sus colegas, aunque la NPD se ha considerado tradicionalmente como una enfermedad del nervio periférico, diversos estudios demuestran que existen cambios en el SNC que parecen ocurrir simultáneamente con la evolución de la neuropatía, ya sea en su forma dolorosa o indolora.
Los expertos consideran que profundizar en el uso de técnicas de imagen avanzadas permitirá esclarecer la naturaleza de la participación del sistema nervioso central y ayudar a resolver interrogantes fundamentales sobre la patofisiología de los síntomas dolorosos.
