La pena de muerte sigue vigente en 23 de los 50 estados de Estados Unidos, y el expresidente Donald Trump es un firme defensor de esta práctica.
En Texas, un hombre de 55 años, Charles Thompson, fue ejecutado mediante inyección letal por el doble asesinato de su ex pareja y su amigo. La ejecución tuvo lugar el miércoles por la noche a las 18:50 (hora local), equivalente a la 01:50 del jueves en hora de Europa Central, en la prisión estatal de Huntsville, según informaron las autoridades texanas. Este ha sido el primer caso de ejecución en Estados Unidos en lo que va de 2026.
Thompson fue declarado culpable de haber disparado a su ex pareja y a su amigo en su apartamento, ubicado en las afueras de Houston, en 1998. El hijo de la ex pareja de Thompson, quien tenía 13 años en el momento de los asesinatos, había solicitado permiso para presenciar la ejecución.
El año pasado, se llevaron a cabo 47 ejecuciones en Estados Unidos, la cifra más alta desde 2009, cuando se registraron 52. La mayoría de las ejecuciones se concentraron en Florida, donde se aplicaron 19 condenas a muerte. Texas, Alabama y Carolina del Sur le siguieron, con cinco ejecuciones cada uno.
(APA/AFP)
