Fallece Ján Plch, leyenda del hockey eslovaco y capitán histórico
Eslovaquia llora la pérdida de una de sus figuras más emblemáticas del deporte. Ján Plch «el mayor», leyenda del hockey sobre hielo, entrenador y capitán que llevó a su equipo a conquistar títulos nacionales, falleció este martes a los 83 años. Su muerte ha conmocionado no solo a la comunidad del hockey, sino a todo el ámbito deportivo de la región de Liptov.

Plch, conocido como «el señor jugador y el señor entrenador», dejó un legado imborrable en el ŠK Liptovský Mikuláš, club donde desarrolló gran parte de su carrera. Como capitán, lideró al equipo hacia dos campeonatos de la 1. Slovenská národná hokejová liga, en las temporadas 1971/1972 y 1973/1974, consolidándose como una figura clave en la historia del hockey eslovaco.
De jugador estrella a mentor de generaciones
Tras colgar los patines, Plch se dedicó por completo al entrenamiento, dirigiendo tanto a equipos juveniles como a plantillas senior en la extraliga eslovaca. Su influencia fue fundamental en el desarrollo del hockey en la región, formando a nuevas generaciones de talentos que hoy recuerdan su rigor, pasión y humanidad.
El Old Boys Liptovský Mikuláš Hockey Team rindió homenaje a la leyenda con emotivas palabras: «Ha muerto una leyenda del hockey mikulášiano. Una persona excepcional, jugador y entrenador que educó a generaciones de deportistas». Muchos de sus antiguos pupilos y compañeros lo recordaron como un referente dentro y fuera del hielo, destacando su capacidad para inspirar con su ejemplo.
Un legado que trasciende el hockey
El impacto de Plch va más allá de los títulos. Su hijo, Ján Plch «el menor», siguió sus pasos y también se convirtió en un destacado jugador, logrando un título de campeón en 2001. Pero el deporte no fue su única pasión: Plch padre también brilló en el slalom acuático, donde representó a Checoslovaquia en la categoría C2.
Los mensajes de condolencia no han dejado de llegar desde todos los rincones del deporte eslovaco. «Se nos humedecieron los ojos, nuestro último agradecimiento, señor entrenador», escribió uno de los muchos que expresaron su dolor. Otros simplemente lo recordaron como «un buen hombre», palabras que resumen el respeto y cariño que despertó a lo largo de su vida.
Con su partida, Eslovaquia pierde a uno de los pilares de su hockey, pero su legado perdurará en cada pista de hielo donde se recuerde su nombre y en cada joven que sueñe con emular sus hazañas.
