Aunque “Sinners” no se llevó la mayor cantidad de premios en la reciente entrega del Oscar, cediendo 12 de sus 16 nominaciones, la noche fue una victoria para Ryan Coogler. En un evento marcado por la gratitud, Coogler se destacó por su actitud positiva, mostrando el signo de “te amo” en lenguaje de señas a sus colegas y uniendo fuerzas con Paul Thomas Anderson, de “One Battle After Another”.
La atmósfera general fue de agradecimiento, con los ganadores extendiendo sus agradecimientos a grupos enteros de personas, desde mujeres y ancestros hasta audiencias coreanas. Coogler personificó este espíritu, sugiriendo que lo importante no es tanto qué película gana, sino que se sigan produciendo películas de calidad.
La película de Coogler, ambientada en 1932 en Mississippi, aborda temas complejos como el sexo, la raza, el dolor, la ambición y la libertad, siempre con un enfoque en el dinero y su influencia en la vida de los personajes. La historia sigue a Smoke y Stack, quienes huyen de Chicago y se ven envueltos en una situación donde su dinero termina en manos del Gran Dragón del Ku Klux Klan.
Coogler ha reflexionado sobre el “precio elevado” de su éxito, incluyendo la pérdida del fallecimiento de su tío abuelo James, quien lo introdujo al blues del Delta del Mississippi. Sin embargo, reconoce que el éxito de películas como “Creed” y “Black Panther” le ha brindado la oportunidad de crear y eventualmente poseer “Sinners”, invirtiendo en su propio futuro y en el de su equipo.
A pesar de haber rechazado una invitación para unirse a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas hace diez años, Coogler fue ovacionado cuando “Sinners” ganó premios por su banda sonora, cinematografía, guion original y actuación principal. Autumn Durald Arkapaw hizo historia como la primera mujer en ganar un Oscar por su dirección de fotografía, un momento que Coogler celebró llevándola a su hijo Aidan.
La ceremonia incluyó una recreación del número musical central de “Sinners”, un homenaje a la cinematografía de Arkapaw y a la influencia del blues en la música moderna. El compositor Ludwig Göransson también fue reconocido, compartiendo la inspiración detrás de su trabajo y su larga colaboración con Coogler.
Más allá de los premios, la noche transmitió la idea de que Coogler y sus colaboradores han encontrado una forma de equilibrar las necesidades comerciales de Hollywood con la creación de arte significativo. Se espera que Coogler recupere los derechos de “Sinners” en 2050, consolidando su legado como una obra maestra cinematográfica.
