La antigua planta de fabricación de Saab ha puesto a la venta los últimos ejemplares de la marca que aún se encontraban en sus instalaciones. Esta iniciativa ha despertado el interés de diversos entusiastas y especialistas del sector automotriz.
Se prevé que coleccionistas se reúnan en Suecia para adquirir estas unidades finales, lo que representa un evento significativo para quienes buscan preservar el legado de la firma en el mercado de vehículos de colección.
