Después de años de sacrificio y arduo trabajo, el joven lanzador cubano derecho Yoenis Morales firmará con la organización de los Toronto Blue Jays tan pronto como se abra el próximo período internacional, el 15 de enero de 2026.
Según informó el periodista y fuente interna Francys Romero en Facebook, Morales, de 21 años, es un lanzador con un gran potencial que actualmente está perfeccionando su recta, alcanzando velocidades entre 92 y 95 millas por hora. Esta velocidad lo posiciona como un brazo con posibilidades reales de progresar dentro del sistema de las Grandes Ligas si continúa su desarrollo.
Nacido en Camagüey, Yoenis proviene de una familia con una fuerte tradición en el béisbol. Es nieto de Omar Luis Martínez, uno de los grandes lanzadores cubanos de los años 90, líder en ponches en la Serie Nacional en las temporadas 1994-95 y campeón olímpico en Atlanta 1996, donde fue una pieza clave al ganar tres partidos para Cuba.
La firma con Toronto representa una gran oportunidad en la carrera de Morales, quien buscará abrirse camino en el béisbol profesional después de años de preparación lejos de los reflectores.
Otro joven en busca de un futuro mejor
El jugador de béisbol cubano Diego Fernández, de 18 años, abandonó Cuba en las últimas horas con el objetivo de iniciar el proceso para firmar con una organización de las Grandes Ligas (MLB), según confirmó el propio Romero en sus redes sociales.
Fernández representó a La Habana en los Campeonatos Nacionales Sub-18 en 2023 y 2024, donde fue considerado uno de los jóvenes con mayor potencial en su categoría.
Recientemente, el derecho formó parte de la preselección del equipo Industriales, una señal de la confianza depositada en su desarrollo dentro de la estructura del béisbol cubano.
Tras su salida de la isla, el jugador se entrenará en la Academia Cacón, ubicada en Santo Domingo, República Dominicana, uno de los principales centros de preparación para prospectos internacionales que buscan oportunidades en el béisbol profesional.
Diego Fernández será elegible para firmar una vez que obtenga la declaración oficial de agente libre, un paso indispensable para poder negociar legalmente con las franquicias de la MLB.
Su salida se suma a la creciente lista de jóvenes talentos que abandonan el sistema deportivo cubano en busca de mejores oportunidades profesionales, desarrollo competitivo y estabilidad económica, frente a las limitaciones estructurales del béisbol en la Isla.
