Análisis de un año revela preocupaciones sobre niveles de radón en instalaciones no residenciales de la Naval Support Activity Naples
La Naval Support Activity (NSA) Naples, la mayor instalación naval de los Estados Unidos en Italia, llevó a cabo un análisis de un año sobre los niveles de radón en sus instalaciones no residenciales entre agosto de 2024 y septiembre de 2025. Sin embargo, los resultados de este estudio han sido cuestionados por la base debido a problemas detectados en los detectores de control utilizados durante las pruebas.
Según declaraciones del comandante de la NSA Naples, el capitán John Randazzo, los detectores de control utilizados en el estudio no cumplieron con los estándares de calidad esperados, ya que 26 de los 30 detectores de control registraron niveles de radón por encima del umbral mínimo aceptable. Esto ha llevado a la base a rechazar los resultados obtenidos y a anunciar que se realizará una nueva prueba completa en todas las instalaciones afectadas, con una fecha de finalización prevista para 2027.
El radón es un gas inodoro e incoloro que proviene de la descomposición natural de metales radiactivos como el uranio, el torio y el radio en rocas, suelo y agua. Puede filtrarse a través de grietas y espacios en los edificios, exponiendo a las personas a niveles potencialmente peligrosos. Según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), niveles consistentes de radón iguales o superiores a 4.0 picocurios por litro de aire son considerados peligrosos para la salud, y se estima que causa más de 21,000 muertes por cáncer de pulmón cada año, siendo la principal causa de esta enfermedad entre los no fumadores.
El estudio original, realizado por un contratista gubernamental, evaluó oficinas, salas y otros espacios de trabajo dentro de las instalaciones de la NSA Naples. Sin embargo, debido a los problemas detectados en los detectores de control, la base no ha hecho públicos los resultados de las pruebas.
Este desarrollo es el último revés en los esfuerzos por resolver los problemas relacionados con el radón en la base. En agosto de 2024, un informe del Inspector General del Departamento de Defensa reveló que los funcionarios de la base no habían informado a los militares y sus familias sobre la clasificación de la instalación como la de mayor riesgo de niveles excesivos de radón dentro de la Armada. Además, no se realizaron pruebas oportunas de radón en algunas viviendas, oficinas, instalaciones médicas y centros de cuidado infantil, como lo exige la política de la Armada.
La NSA Naples, tras los hallazgos del Inspector General, ha implementado una campaña de comunicación a través de redes sociales, boletines y otras plataformas para informar regularmente a su comunidad sobre la clasificación de radón de la base, así como sobre los riesgos potenciales para la salud y las opciones disponibles para realizar pruebas en los hogares.
La base ha reiterado que la salud y seguridad de los militares, personal civil, contratistas y sus familias siguen siendo una prioridad absoluta.
