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Salud

5 trucos para eliminar la resistencia a la insulina y la grasa abdominal

by Editora de Salud mayo 24, 2026
written by Editora de Salud

Claves para abordar la resistencia a la insulina y mejorar la salud metabólica

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La resistencia a la insulina es una preocupación de salud creciente que, en ocasiones, puede pasar desapercibida debido a la falta de pruebas rutinarias adecuadas. Expertos médicos han señalado la importancia de evaluar los niveles de insulina en ayunas, un indicador que a menudo no se incluye en los exámenes de salud estándar, pero que es fundamental para comprender cómo el cuerpo procesa la energía.

Entendiendo la resistencia a la insulina

Entendiendo la resistencia a la insulina
Geisinger Health

Aunque el término suele asociarse con dificultades para controlar el peso o la presencia de grasa abdominal, la resistencia a la insulina es un proceso metabólico complejo. En esta condición, las células del cuerpo no responden de manera efectiva a la insulina, la hormona encargada de permitir que la glucosa entre en ellas para obtener energía. Como resultado, el páncreas puede esforzarse por producir más insulina, lo que altera el equilibrio metabólico.

Estrategias para el bienestar

Para quienes buscan revertir esta condición y mejorar su composición corporal, los especialistas sugieren enfoques basados en cambios sostenibles en el estilo de vida. Un plan integral para abordar la resistencia a la insulina en un plazo aproximado de 90 días suele centrarse en: * Modificaciones dietéticas: Priorizar alimentos que ayuden a estabilizar los niveles de glucosa en sangre. * Monitoreo médico: Realizar pruebas precisas, como la medición de insulina en ayunas, para obtener un diagnóstico claro. * Enfoque integral: Entender que la resistencia a la insulina no es solo un problema estético, sino una señal de que el metabolismo necesita ajustes para funcionar de manera óptima. Es fundamental consultar con profesionales de la salud para desarrollar un plan personalizado. Según indican especialistas de instituciones como Geisinger Health, las causas detrás de la resistencia a la insulina pueden ser variadas y, en ocasiones, sorprendentes, por lo que un diagnóstico profesional es el primer paso necesario antes de implementar cualquier cambio drástico en la rutina diaria.

La mejor forma de eliminar la resistencia a la Insulina

mayo 24, 2026 0 comments
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Salud

Fructosa y obesidad: la biología detrás de la crisis metabólica

by Editora de Salud abril 19, 2026
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Un nuevo enfoque científico vincula la obesidad moderna con mecanismos biológicos antiguos que evolucionaron para sobrevivir a la escasez de alimentos. Según investigadores, estos sistemas, diseñados para almacenar energía en tiempos de hambruna, ahora se activan de forma inadecuada en un entorno de abundancia calórica constante, contribuyendo al aumento global del sobrepeso y la obesidad.

En paralelo, estudios recientes identifican a la fructosa como un factor clave en el desarrollo de enfermedades metabólicas. Su consumo excesivo, particularmente en forma de jarabe de maíz alto en fructosa y bebidas endulzadas, se asocia con alteraciones en el metabolismo hepático, resistencia a la insulina y acumulación de grasa visceral, incluso sin un aumento significativo en el peso corporal total.

Otra línea de investigación sugiere que la fructosa no actúa simplemente como una fuente de calorías, sino que influye en el organismo de manera similar a una hormona. Esto significa que puede regular procesos fisiológicos como el apetito, el gasto energético y el almacenamiento de grasa a través de vías de señalización celular, lo que explicaría por qué sus efectos metabólicos son desproporcionados respecto a su aporte energético.

Estos hallazgos, aunque provienen de estudios distintos, convergen en señalar que la forma en que el cuerpo humano procesa ciertos nutrientes —especialmente la fructosa— puede estar desajustada respecto al entorno alimentario actual. Esto abre nuevas vías para comprender y abordar la obesidad y las enfermedades metabólicas no solo desde el equilibrio energético tradicional, sino también desde la biología evolutiva y la señalización molecular.

abril 19, 2026 0 comments
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Salud

Enfermedades hepáticas: Lancet prevé 2.000 millones de afectados para 2050

by Editora de Salud abril 14, 2026
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Aumento alarmante de la enfermedad hepática metabólica: proyecciones llegan a 1,800 millones de casos para 2050

Un reciente estudio publicado en la revista The Lancet Gastroenterology & Hepatology ha revelado datos preocupantes sobre la prevalencia de la enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés), anteriormente conocida como enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD).

Aumento alarmante de la enfermedad hepática metabólica: proyecciones llegan a 1,800 millones de casos para 2050

Según la investigación, en 2023 ya había 1,300 millones de personas afectadas por esta condición a nivel global. Sin embargo, las proyecciones indican que esta cifra podría aumentar más del 38 por ciento, alcanzando los 1,800 millones de casos para el año 2050.

Factores de riesgo y tendencias regionales

El estudio destaca que el incremento de esta enfermedad está impulsado principalmente por el aumento de factores de riesgo metabólicos modificables, entre los que destacan la obesidad y los niveles elevados de azúcar en sangre. Estos elementos, vinculados estrechamente a los hábitos alimenticios y el estilo de vida, están exacerbando la crisis de salud hepática.

En términos regionales, India ha experimentado un crecimiento significativo en la prevalencia de MASLD, registrando un aumento del 23.19 por ciento entre 1990 y 2023.

La MASLD se ha consolidado como una de las enfermedades hepáticas más frecuentes en todo el mundo, generando retos considerables tanto en el ámbito de la salud pública como en el económico.

abril 14, 2026 0 comments
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Salud

Beneficios de la tuna contra el síndrome metabólico

by Editora de Salud abril 7, 2026
written by Editora de Salud

La tuna, conocida científicamente como Opuntia ficus-indica, podría tener un impacto significativo en el combate contra el síndrome metabólico. Según revisiones narrativas, el fruto de esta planta contiene fibra, betalaínas, polifenoles y carotenoides que ayudan a abordar diversas características de este síndrome.

Impacto en el metabolismo de la glucosa

Estudios sugieren que los compuestos bioactivos presentes en la tuna pueden influir en el metabolismo de la glucosa. Estos efectos se manifiestan a través de la mejora de la sensibilidad a la insulina, la reducción de la resistencia a la insulina y la modulación de la composición de la microbiota intestinal. Estas vías biológicas muestran un potencial considerable para la reducción de la hiperglucemia, la cual es un aspecto fundamental de los síndromes metabólicos.

Propiedades antioxidantes y aplicaciones terapéuticas

Además de su efecto sobre la glucosa, los extractos de Opuntia demuestran capacidades antioxidantes y antiinflamatorias que pueden contribuir a mejorar la salud en diversas condiciones. Debido a estas propiedades, se explora su potencial para mitigar diversas enfermedades crónicas, tales como:

  • Enfermedades cardiovasculares (CVD).
  • Diabetes y obesidad.
  • Enfermedades renales y neuronales.
  • Cáncer.

A pesar de la evidencia colectiva que posiciona a la tuna como un recurso natural valioso para enfrentar desafíos de salud global, los expertos señalan que aún son necesarias más investigaciones y estudios clínicos para desbloquear y validar plenamente el potencial de la Opuntia en la prevención y el tratamiento de enfermedades crónicas.

abril 7, 2026 0 comments
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Salud

Fatiga Matutina: Señal de Agotamiento Metabólico?

by Editora de Salud marzo 22, 2026
written by Editora de Salud

Una nueva forma de fatiga está siendo comentada discretamente. No es el cansancio de fin de día después de una larga jornada. Es esa sensación pesada y lenta inmediatamente después de despertarse, incluso después de lo que pareció ser un descanso adecuado. Los médicos están comenzando a considerar esta “mañana lenta” como algo más que simple pereza o falta de sueño. Podría ser una señal temprana de agotamiento metabólico, un estado en el que el cuerpo tiene dificultades para producir y utilizar la energía de manera eficiente.

Al mismo tiempo, las dietas altas en proteínas están ganando popularidad en todo el mundo como una solución para la falta de energía y el aumento de peso. Pero, ¿realmente resuelven el problema, o son solo otro atajo que la gente espera que funcione?

Cuando las mañanas dejan de sentirse naturales

Un cuerpo sano generalmente se despierta de forma gradual pero constante. La energía aumenta en cuestión de minutos, la concentración mejora y las señales de hambre llegan de manera predecible. Cuando este ritmo se interrumpe, las mañanas comienzan a sentirse inusualmente pesadas. El cuerpo se siente lento, los pensamientos confusos y la motivación requiere esfuerzo.

La Dra. Farah Ingale explica: “La persistente lentitud matutina a pesar de un sueño adecuado, en algunos casos, señala un desequilibrio metabólico subyacente”. No se trata de una mala mañana aislada, sino de un problema que se repite durante semanas.

Qué significa realmente el “agotamiento metabólico”

El metabolismo no se limita al peso. Es el sistema que convierte los alimentos en energía utilizable para cada célula. Cuando este sistema se ralentiza o se vuelve ineficiente, el cuerpo no puede acceder a la energía adecuadamente. La glucosa permanece en la sangre en lugar de entrar en las células y las hormonas que regulan la energía se vuelven inestables.

La Dra. Ingale señala que afecciones como la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 temprana, los trastornos de la tiroides como el hipotiroidismo, la anemia y las deficiencias vitamínicas pueden manifestarse como fatiga matutina. Por eso, el término “agotamiento” es apropiado: el sistema no está roto, pero está sobrecargado y funcionando por debajo de su capacidad.

While high-protein diets can support energy and weight management, they are often overhyped as a complete solution.

El papel silencioso de las hormonas en tus mañanas

Las primeras horas del día están controladas por un sistema hormonal finamente ajustado. Uno de los principales actores es el cortisol. La Dra. Ingale explica: “El cuerpo experimenta un aumento de cortisol poco después de despertarse, conocido como la respuesta de cortisol al despertar, lo que ayuda a movilizar la glucosa y mejorar el estado de alerta”. Cuando esta respuesta se debilita, el cuerpo no recibe ese impulso natural de energía. El estrés, la falta de sueño y los trastornos metabólicos pueden disminuir esta respuesta. La resistencia a la insulina interrumpe el control de la glucosa durante la noche y la función tiroidea baja lo ralentiza todo. El resultado es una mañana que se siente como caminar a través del barro.

Por qué las dietas altas en proteínas están de moda

Las dietas altas en proteínas se están promocionando como la respuesta a la falta de energía, el aumento de peso e incluso la fatiga. Existe cierta verdad en esta tendencia. La proteína ayuda a construir músculo, mantiene la sensación de saciedad por más tiempo y estabiliza el azúcar en la sangre hasta cierto punto. También tiene un mayor efecto térmico, lo que significa que el cuerpo utiliza más energía para digerirla. Sin embargo, estas pautas enfatizan el equilibrio, no el exceso.

¿Realmente ayudan las dietas altas en proteínas?

Aquí es donde las cosas se vuelven más complejas. Las dietas altas en proteínas pueden ayudar en situaciones específicas. Pueden mejorar la saciedad, apoyar la pérdida de peso y ayudar a estabilizar el azúcar en la sangre cuando se combinan con fibra y grasas saludables. Pero no son una cura para el agotamiento metabólico. Si el problema de fondo es la resistencia a la insulina, un desequilibrio hormonal o el estrés crónico, simplemente aumentar la ingesta de proteínas no solucionará el problema. En algunos casos, una ingesta extremadamente alta de proteínas incluso puede sobrecargar los riñones, especialmente en personas con afecciones subyacentes. Más importante aún, muchas personas aumentan su consumo de proteínas pero ignoran el sueño, el estrés y la calidad general de su dieta. Ahí radica el verdadero problema. El cuerpo no solo necesita proteínas, necesita ritmo, recuperación y equilibrio.

slow morning

Real recovery depends on addressing the full metabolic picture, including sleep, stress, and overall nutrition.

Cuándo la lentitud matutina requiere atención médica

La Dra. Ingale aconseja que la lentitud persistente no debe ignorarse. Ella indica que es importante cuando:

  • dura varias semanas
  • afecta el trabajo y la concentración diarios
  • se acompaña de cambios de peso, cambios de humor o fatiga constante

Los médicos suelen recomendar análisis de sangre para medir la glucosa, la HbA1c, la insulina en ayunas, la función tiroidea y los niveles de vitaminas. Estos análisis ayudan a identificar si el problema es una disfunción metabólica temprana en lugar de simple cansancio.

Qué ayuda realmente a restaurar la energía matutina

No hay una solución única, pero los patrones importan. La energía estable por la mañana proviene de una combinación de hábitos:

  • horarios de sueño consistentes, no solo la duración del sueño
  • comidas equilibradas con proteínas, fibra y grasas saludables
  • exposición a la luz de la mañana para restablecer el ritmo circadiano
  • manejo del estrés, que afecta directamente a las hormonas

La proteína puede ser parte de la solución, pero solo como una pieza de un sistema más grande.

Expertos médicos consultados

Este artículo incluye información proporcionada a TOI Health por: Dra. Farah Ingale, Directora de Medicina Interna y Consultora – Diabetóloga, Fortis Hiranandani Hospital, Navi Mumbai. Sus aportes se utilizaron para explicar cómo las sutiles señales corporales de “mañana lenta” pueden indicar un agotamiento metabólico y por qué reconocer estas señales tempranas puede ayudar a prevenir problemas de salud más profundos.

marzo 22, 2026 0 comments
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Salud

Hígado y Síndrome Metabólico: MASLD

by Editora de Salud marzo 1, 2026
written by Editora de Salud

Lo que poco se conoce es que el hígado también desempeña un papel fundamental en la absorción del impacto del síndrome metabólico. En lo que respecta al hígado, el daño en el órgano final se manifiesta como enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD).

Última actualización: 01 de marzo de 2026, 00:31 IST

marzo 1, 2026 0 comments
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Salud

Tirzepatide y apnea del sueño: Mejora cardiometabólica en estudio clínico.

by Editora de Salud febrero 10, 2026
written by Editora de Salud

Nuevos hallazgos sugieren que abordar la obesidad y los trastornos respiratorios del sueño en conjunto podría revolucionar el manejo del riesgo cardiometabólico en la apnea obstructiva del sueño (AOS).

Tirzepatide en la apnea obstructiva del sueño y el riesgo cardiometabólico: resultados secundarios del ensayo SURMOUNT-OSA. Crédito de la imagen: Mongkolchon Akesin / Shutterstock

Un estudio reciente publicado en la revista Nature Medicine, presentó los resultados del ensayo SURMOUNT-OSA, un estudio clínico que evaluó los efectos del tirzepatide en la salud cardiometabólica de adultos con obesidad y apnea obstructiva del sueño (AOS) moderada a grave.

Los hallazgos del estudio demostraron que el tirzepatide mejoró significativamente la presión arterial, la inflamación y la resistencia a la insulina. Los análisis de mediación sugirieron que estos beneficios se debieron a una combinación de pérdida de peso y mejoras directas en las métricas de los trastornos respiratorios del sueño, incluido el Índice de Apnea-Hipopnea (IAH) y la carga hipóxica específica de la apnea del sueño. Estos hallazgos destacan un enfoque integrado potencial para el tratamiento de la AOS, aunque los datos de resultados clínicos a largo plazo siguen siendo limitados.

Antecedentes

La AOS es un trastorno del sueño común caracterizado por interrupciones repetidas de la respiración y se ha relacionado con importantes consecuencias cardiometabólicas y neurocognitivas.

El exceso de grasa corporal es un factor de riesgo reversible primario para la AOS. Sin embargo, las intervenciones farmacológicas tradicionales para la pérdida de peso han demostrado una eficacia limitada, y muchos tratamientos para la AOS demuestran una eficacia subóptima.

Contexto del tratamiento de la AOS

El estándar de oro actual en la terapia de la AOS es la presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), que utiliza una máscara para mantener las vías respiratorias abiertas durante el sueño. A pesar de su eficacia, muchos pacientes encuentran difícil tolerar el uso a largo plazo.

La terapia con presión positiva en las vías respiratorias (PAP) no ha demostrado de manera consistente los beneficios cardiovasculares inicialmente esperados. Si bien aborda la obstrucción de las vías respiratorias, los factores de riesgo metabólicos subyacentes pueden persistir y la evidencia de los resultados cardiovasculares ha variado entre los ensayos.

La prevalencia mundial de la obesidad continúa aumentando, con proyecciones que indican un mayor aumento en la próxima década. Como resultado, se espera que la prevalencia de la AOS aumente, lo que crea una necesidad urgente de intervenciones farmacológicas que aborden tanto la disfunción metabólica relacionada con la obesidad como los trastornos respiratorios del sueño.

Diseño del estudio y puntos finales

Este estudio informó los resultados secundarios específicos de la AOS del programa SURMOUNT-OSA. El tirzepatide es un agonista dual del polipéptido insulinotrópico dependiente de la glucosa (GIP) y del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1) evaluado por sus efectos en la salud cardiometabólica en adultos.

El programa consistió en dos ensayos clínicos aleatorizados, doble ciego, de fase 3, de 52 semanas de duración, que involucraron a 469 adultos con obesidad y AOS moderada a grave. Se excluyeron individuos con AOS leve, diabetes o rangos de índice de masa corporal más bajos.

Los participantes se dividieron en dos cohortes según el uso de PAP.

  • El Estudio 1 incluyó a participantes que no estaban dispuestos o no podían usar la terapia con PAP.
  • El Estudio 2 incluyó a participantes que habían usado PAP con éxito durante al menos tres meses y planeaban continuar usándolo durante todo el ensayo de 52 semanas.

Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir un placebo o tirzepatide a la dosis máxima tolerada de 10 mg o 15 mg una vez a la semana. Además de reducir el IAH, el estudio evaluó varios puntos finales cardiometabólicos secundarios.

  1. La presión arterial sistólica y diastólica se midieron en la semana 48
  2. Proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCRas) como marcador de inflamación sistémica
  3. Perfiles lipídicos, incluidos los triglicéridos y las fracciones de colesterol
  4. Sensibilidad a la insulina evaluada mediante insulina en ayunas y el Modelo de Evaluación en el Hogar de la Resistencia a la Insulina (HOMA-IR)

Los análisis de mediación evaluaron si las mejoras en la salud fueron atribuibles únicamente a la pérdida de peso o si las mejoras en las métricas del sueño, incluido el IAH y la carga hipóxica específica de la apnea del sueño, contribuyeron de forma independiente. Estos análisis fueron exploratorios y no se ajustaron por múltiples comparaciones.

Hallazgos clave

El tratamiento con tirzepatide condujo a amplias mejoras en los factores de riesgo cardiometabólico en comparación con el placebo en ambos ensayos. La presión arterial sistólica se redujo en una diferencia de tratamiento estimada de -7,9 mmHg en el Estudio 1 y -4,3 mmHg en el Estudio 2.

La presión arterial diastólica se redujo significativamente en el Estudio 1, pero no en el Estudio 2. Los análisis de mediación no identificaron efectos independientes de la pérdida de peso o las métricas de la AOS en la presión arterial diastólica.

La inflamación, medida por la PCRas, disminuyó sustancialmente en ambos estudios, al igual que la resistencia a la insulina, medida por el HOMA-IR. Los niveles de triglicéridos disminuyeron aproximadamente un 32 por ciento en ambos ensayos.

Los análisis de mediación indicaron que la pérdida de peso fue el principal impulsor de las reducciones de la presión arterial. Las mejoras en las métricas de la AOS contribuyeron de forma independiente a las reducciones de la inflamación, la resistencia a la insulina y los triglicéridos, aunque estos hallazgos deben interpretarse con cautela debido a su naturaleza exploratoria.

Interpretación y limitaciones

Al abordar tanto los trastornos respiratorios del sueño como la obesidad, el tirzepatide puede proporcionar beneficios cardiometabólicos complementarios junto con la terapia establecida con PAP. Sin embargo, la evidencia definitiva sobre los resultados cardiovasculares sigue siendo limitada.

Las investigaciones futuras deben evaluar si el tirzepatide puede reducir el riesgo cardiometabólico a largo plazo en pacientes seleccionados con obesidad y AOS moderada a grave. El ensayo excluyó a individuos con AOS leve, diabetes o un índice de masa corporal más bajo y no fue diseñado para evaluar eventos cardiovasculares o la mortalidad a largo plazo.

Referencia del diario:

  • Malhotra, A., et al. (2026). Tirzepatide on obstructive sleep apnea-related cardiometabolic risk: secondary outcomes of the SURMOUNT-OSA randomized trial. Nature Medicine. DOI – 10.1038/s41591-025-04071-1. https://www.nature.com/articles/s41591-025-04071-1 

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febrero 10, 2026 0 comments
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Salud

Nuevo modelo de hígado para investigar y tratar enfermedades hepáticas

by Editora de Salud febrero 4, 2026
written by Editora de Salud

Más de 100 millones de personas en Estados Unidos sufren de enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD), caracterizada por la acumulación de grasa en el hígado. Esta condición puede derivar en enfermedades hepáticas más graves que causan inflamación y fibrosis.

Con la esperanza de descubrir nuevos tratamientos para estas enfermedades hepáticas, ingenieros del MIT han diseñado un nuevo tipo de modelo de tejido que imita con mayor precisión la arquitectura del hígado, incluyendo los vasos sanguíneos y las células inmunitarias.

Los investigadores, en un estudio publicado hoy en Nature Communications, demostraron que este modelo puede replicar con precisión la inflamación y la disfunción metabólica que ocurren en las etapas iniciales de la enfermedad hepática. Este dispositivo podría ayudar a los investigadores a identificar y probar nuevos fármacos para tratar estas afecciones.

Este es el último estudio dentro de un esfuerzo más amplio de este equipo para utilizar estos tipos de modelos de tejido, también conocidos como sistemas microfisiológicos, para explorar la biología del hígado humano, algo que no se puede replicar fácilmente en ratones u otros animales.

En otro estudio reciente, los investigadores utilizaron una versión anterior de su modelo de tejido hepático para explorar cómo responde el hígado a resmetirom. Este fármaco se utiliza para tratar una forma avanzada de enfermedad hepática llamada esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), pero solo es eficaz en alrededor del 30 por ciento de los pacientes. El equipo descubrió que el fármaco puede inducir una respuesta inflamatoria en el tejido hepático, lo que podría ayudar a explicar por qué no ayuda a todos los pacientes.

«Ya existen modelos de tejido que pueden predecir con buena precisión la toxicidad hepática de ciertos fármacos, pero realmente necesitamos modelar mejor los estados de la enfermedad, porque ahora queremos identificar dianas farmacológicas, queremos validar dianas. Queremos ver si un fármaco en particular puede ser más útil en una etapa temprana o tardía de la enfermedad», afirma Linda Griffith, profesora de Innovación en la Enseñanza de la Escuela de Ingeniería del MIT, profesora de ingeniería biológica y mecánica, y autora principal de ambos estudios.

Dominick Hellen, ex investigador postdoctoral del MIT, es el autor principal del estudio sobre resmetirom, que apareció el 14 de enero en Communications Biology. Erin Tevonian, PhD ’25, y Ellen Kan, candidata a doctorado, ambas del Departamento de Ingeniería Biológica, son las autoras principales del estudio de hoy en Nature Communications sobre el nuevo sistema microfisiológico.

Modelado de la respuesta a los fármacos

En el estudio publicado en Communications Biology, el laboratorio de Griffith trabajó con un dispositivo microfluídico que desarrolló originalmente en la década de 1990, conocido como LiverChip. Este chip ofrece un andamio simple para cultivar modelos tridimensionales de tejido hepático a partir de hepatocitos, el tipo de célula principal del hígado.

Este chip es ampliamente utilizado por las empresas farmacéuticas para probar si sus nuevos fármacos tienen efectos adversos en el hígado, un paso importante en el desarrollo de fármacos porque la mayoría de los fármacos son metabolizados por el hígado.

Para el nuevo estudio, Griffith y sus estudiantes modificaron el chip para que pudiera utilizarse para estudiar la MASLD.

Los pacientes con MASLD, una acumulación de grasa en el hígado, pueden desarrollar eventualmente MASH, una enfermedad más grave que se produce cuando se forma tejido cicatricial llamado fibrosis en el hígado. Actualmente, resmetirom y el fármaco GLP-1 semaglutida son los únicos medicamentos aprobados por la FDA para tratar la MASH. Encontrar nuevos fármacos es una prioridad, según Griffith.

«Nunca se declara la victoria con la enfermedad hepática con un solo fármaco o clase de fármacos, porque a largo plazo puede haber pacientes que no puedan usarlos, o que no sean eficaces para todos los pacientes», afirma.

Para crear un modelo de MASLD, los investigadores expusieron el tejido a altos niveles de insulina, junto con grandes cantidades de glucosa y ácidos grasos. Esto provocó una acumulación de tejido graso y el desarrollo de resistencia a la insulina, un rasgo que se observa a menudo en pacientes con MASLD y puede conducir a la diabetes tipo 2.

Una vez que se estableció ese modelo, los investigadores trataron el tejido con resmetirom, un fármaco que funciona imitando los efectos de la hormona tiroidea, que estimula la descomposición de las grasas.

Para su sorpresa, los investigadores descubrieron que este tratamiento también podía conducir a un aumento de la señalización inmunitaria y los marcadores de inflamación.

«Dado que resmetirom está destinado principalmente a reducir la fibrosis hepática en la MASH, encontramos el resultado bastante paradójico», afirma Hellen. «Sospechamos que este hallazgo puede ayudar a los clínicos y científicos a comprender por qué solo un subconjunto de pacientes responde positivamente al fármaco timomimético. Sin embargo, se necesitan experimentos adicionales para dilucidar aún más el mecanismo subyacente».

Un modelo hepático más realista

En el estudio publicado en Nature Communications, los investigadores informaron sobre un nuevo tipo de chip que les permite reproducir con mayor precisión la arquitectura del hígado humano. El avance clave fue desarrollar una forma de inducir el crecimiento de vasos sanguíneos en el tejido. Estos vasos pueden suministrar nutrientes y también permitir que las células inmunitarias fluyan a través del tejido.

«Crear modelos más sofisticados del hígado que incorporen características de la vascularidad y el tráfico de células inmunitarias que puedan mantenerse durante mucho tiempo en cultivo es muy valioso», afirma Griffith. «El verdadero avance aquí fue demostrar que podíamos obtener una íntima red microvascular a través del tejido hepático y que podíamos hacer circular células inmunitarias. Esto nos ayudó a establecer diferencias en cómo las células inmunitarias interactúan con las células hepáticas en un estado de diabetes tipo 2 y en un estado saludable».

A medida que el tejido hepático maduraba, los investigadores indujeron resistencia a la insulina exponiendo el tejido a niveles elevados de insulina, glucosa y ácidos grasos.

A medida que se desarrollaba este estado de la enfermedad, los investigadores observaron cambios en la forma en que los hepatocitos eliminan la insulina y metabolizan la glucosa, así como vasos sanguíneos más estrechos y con fugas que reflejan las complicaciones microvasculares que se observan a menudo en pacientes diabéticos. También descubrieron que la resistencia a la insulina conduce a un aumento de los marcadores de inflamación que atraen a los monocitos al tejido. Los monocitos son los precursores de los macrófagos, células inmunitarias que ayudan a reparar los tejidos durante la inflamación y también se observan en el hígado de pacientes con enfermedad hepática en etapa temprana.

«Esto realmente demuestra que podemos modelar las características inmunitarias de una enfermedad como la MASLD, de una manera que se basa completamente en células humanas», afirma Griffith.

La investigación fue financiada por los Institutos Nacionales de la Salud, el programa de becas de investigación para graduados de la Fundación Nacional de Ciencias, NovoNordisk, el Centro de Ciencias de la Vida de Massachusetts y la Fundación Siebel Scholars.

Fuente:

Massachusetts Institute of Technology

Referencia del diario:

DOI: 10.1038/s41467-025-68031-6

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Salud

Myosteatosis Hepática: Causas, Impacto y Tratamiento

by Editora de Salud enero 22, 2026
written by Editora de Salud

La miosteatosis, la infiltración patológica de grasa en el músculo esquelético, se reconoce cada vez más como un predictor clave de resultados clínicos adversos en un amplio espectro de enfermedades hepáticas. Sin embargo, el campo enfrenta desafíos importantes, incluida la falta de métodos de evaluación estandarizados, definiciones y criterios de diagnóstico, así como una comprensión incompleta de sus mecanismos patofisiológicos. Esta revisión narrativa tiene como objetivo sintetizar el conocimiento actual sobre la miosteatosis en enfermedades hepáticas, cubriendo su evaluación, impacto clínico en diversas etiologías, patogénesis propuesta y posibles estrategias de manejo.

Evaluación y definición de miosteatosis

La miosteatosis representa una disminución en la calidad muscular, distinta de la sarcopenia (reducción de la cantidad muscular). Su evaluación ha superado el alcance limitado del Índice de Masa Corporal (IMC). La Tomografía Computarizada (TC) es la herramienta más utilizada y validada en la investigación clínica, utilizando principalmente dos métricas en la tercera vértebra lumbar (L3): la atenuación de la radiación muscular (RA, medida en Unidades Hounsfield, HU) y la relación del contenido de tejido adiposo intramuscular (IMAC). Los valores más bajos de RA o más altos de IMAC indican una mayor infiltración de grasa. Sin embargo, los puntos de corte diagnósticos varían significativamente entre los estudios (por ejemplo, utilizando valores de RA ajustados al IMC o umbrales de IMAC específicos para el sexo), lo que lleva a amplias estimaciones de prevalencia y complica las comparaciones entre estudios. La Resonancia Magnética (RM) proporciona una precisión superior para cuantificar la fracción de grasa intramuscular, pero es menos accesible. La ecografía muestra potencial como herramienta de atención en el punto de atención, pero carece de criterios estandarizados. La elección de la modalidad equilibra la precisión, la practicidad y los factores específicos del paciente.

Impacto clínico en las enfermedades hepáticas

  • Enfermedad hepática grasa no alcohólica asociada a disfunción metabólica (MAFLD): La miosteatosis es prevalente en MAFLD y se asocia de forma independiente con fenotipos de enfermedad más graves, incluida la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) y la fibrosis hepática significativa. Puede servir como biomarcador de la progresión de la enfermedad y está relacionada con un mayor riesgo de carcinoma hepatocelular (CHC) y mortalidad por todas las causas.

  • Cirrosis hepática: La miosteatosis es común en la cirrosis y es un marcador pronóstico potente e independiente. Se asocia con puntuaciones Child-Pugh más altas, encefalopatía hepática, hipertensión portal, otros eventos descompensatorios y un aumento significativo de la mortalidad a largo plazo. Los modelos pronósticos como MELD se mejoran al incorporar la miosteatosis.

  • Carcinoma hepatocelular (CHC): En pacientes con CHC, la miosteatosis se asocia con peores resultados, incluida una menor respuesta a la quimioembolización transarterial, una menor supervivencia libre de progresión en aquellos que reciben inmunoterapia y tasas más altas de complicaciones postoperatorias y mortalidad después de la hepatectomía.

  • Trasplante hepático (TH): La miosteatosis en los candidatos y receptores de TH está relacionada con peores resultados postrasplante, incluidas infecciones aumentadas, estancias hospitalarias más prolongadas, mayores costos y una reducción de la supervivencia del injerto y del paciente. Mejora el valor predictivo de las puntuaciones de riesgo pretrasplante.

  • Hepatitis viral crónica y colangitis esclerosante primaria (CEP): La evidencia emergente sugiere un papel de la miosteatosis en la hepatitis crónica C y B, aunque los datos son menos extensos. En la CEP, la miosteatosis es un predictor independiente de una supervivencia reducida libre de trasplante.

Mecanismos patofisiológicos propuestos

El desarrollo de la miosteatosis en enfermedades hepáticas es multifactorial, impulsado por un eje hígado-músculo disfuncional:

  1. Resistencia a la insulina: Impide la eliminación de glucosa en el músculo, aumentando la captación de ácidos grasos libres y la lipogénesis intramuscular.

  2. Hiperamonemia: Un sello distintivo de la cirrosis, el amoníaco es captado por el músculo, induciendo disfunción mitocondrial y reduciendo la oxidación de ácidos grasos, lo que lleva a la acumulación de lípidos.

  3. Inflamación crónica: Las citocinas proinflamatorias (por ejemplo, IL-6, TNF-α) liberadas del hígado enfermo interrumpen el metabolismo lipídico muscular y promueven el almacenamiento de grasa.

  4. Disfunción mitocondrial: Un defecto central que conduce a una fosforilación oxidativa deteriorada y una reducción de la oxidación de lípidos en las células musculares.

  5. Otros factores: Los niveles elevados de Cathepsin D en plasma se correlacionan con la miosteatosis. Los desequilibrios nutricionales (tanto sobrecarga como deficiencia), los factores genéticos y los cambios relacionados con la edad en la expresión génica (por ejemplo, que involucran reguladores adipogénicos) también contribuyen.

Posibles estrategias de prevención y tratamiento

Actualmente, no existen pautas de consenso para el tratamiento de la miosteatosis en enfermedades hepáticas debido a la falta de evidencia de alto nivel. Las estrategias propuestas son multimodales:

  • Intervención nutricional: Adaptada a la etapa de la enfermedad, centrándose en una ingesta adecuada de proteínas de alta calidad (1,2-1,5 g/kg de peso corporal ideal/día), comidas equilibradas bajas en grasas saturadas y una suplementación específica de aminoácidos (por ejemplo, leucina, aminoácidos esenciales). La restricción energética debe manejarse para evitar la pérdida concurrente de masa muscular.

  • Prescripción de ejercicio: Un régimen combinado de ejercicio aeróbico y de resistencia progresivo es fundamental. El ejercicio ayuda a preservar la función muscular, mejorar la oxidación de lípidos y puede revertir la infiltración de grasa, especialmente cuando se combina con el manejo dietético.

  • Terapia farmacológica: Los enfoques experimentales incluyen agentes dirigidos a vías patogénicas, como el L-ornitina L-aspartato (para reducir el amoníaco) y los agonistas del receptor de adiponectina (por ejemplo, AdipoRon), que han mostrado resultados prometedores en modelos preclínicos.

Conclusión

La miosteatosis es un componente crítico, pero a menudo pasado por alto, de las anomalías de la composición corporal en las enfermedades hepáticas crónicas. Predice de forma independiente la morbilidad, la mortalidad y los malos resultados del tratamiento en diversas etiologías, desde la MAFLD hasta la cirrosis en etapa terminal y el CHC. La falta de una evaluación estandarizada dificulta la traslación clínica. Su patogénesis es compleja, involucrando resistencia a la insulina, hiperamonemia, inflamación y disfunción mitocondrial dentro del eje hígado-músculo. La investigación futura debe priorizar el establecimiento de criterios de diagnóstico unificados y la realización de ensayos controlados aleatorios para evaluar la eficacia de intervenciones físicas, nutricionales y farmacológicas integradas destinadas a mitigar la miosteatosis y mejorar los resultados de los pacientes.

Fuente:

Referencia del diario:

Yang, J., et al. (2025). Quality and Quantity? The Clinical Significance of Myosteatosis in Various Liver Diseases: A Narrative Review. Journal of Clinical and Translational Hepatology. doi: 10.14218/jcth.2025.00383. https://www.xiahepublishing.com/m/2310-8819/JCTH-2025-00383

enero 22, 2026 0 comments
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Salud

PFAS y Diabetes Gestacional: Nuevo Estudio Revela Vínculos

by Editora de Salud enero 19, 2026
written by Editora de Salud

Una revisión exhaustiva de casi 130 estudios proporciona la evidencia más sólida hasta la fecha de que los “químicos para siempre” (PFAS) están asociados con la diabetes gestacional. Sin embargo, el estudio también destaca la incertidumbre en torno a otros resultados relacionados con la diabetes y la necesidad de más investigación prospectiva.

La investigación, publicada en eClinicalMedicine, evaluó las asociaciones entre la exposición a sustancias perfluoroalquílicas y polifluoroalquílicas (PFAS) y los resultados de la diabetes.

La exposición a PFAS emerge como un factor de riesgo potencial para la diabetes

La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad crónica en la que el cuerpo no puede utilizar la insulina de manera eficiente o el páncreas no produce suficiente insulina. Su prevalencia ha aumentado desde la década de 1990 y actualmente se estima que afecta a más de 828 millones de personas en todo el mundo. Más allá de los factores de estilo de vida y genéticos, la exposición a productos químicos ambientales puede contribuir a la etiología de la DM.

Los PFAS son productos químicos persistentes y ubicuos que pueden interferir con el sistema endocrino y aumentar el riesgo de DM. Se les conoce como “químicos para siempre” debido a su persistencia y larga vida media. Los PFAS se han relacionado con el síndrome metabólico y sus componentes, y pueden promover la resistencia a la insulina, inducir estrés celular e inflamación, o alterar la función y la homeostasis pancreáticas.

Examinando la relación entre PFAS y diabetes

En el estudio actual, los investigadores caracterizaron las asociaciones entre la exposición a PFAS y los marcadores del control glucémico, la función de las células β pancreáticas, la resistencia a la insulina y el riesgo de diabetes. Primero, se realizó una búsqueda sistemática de la literatura para identificar estudios en humanos de las bases de datos Medline y Embase. Los estudios elegibles fueron estudios observacionales basados en la población que analizaron las asociaciones entre la diabetes y los PFAS.

Se realizó una selección de estudios por título, resumen y texto completo, y se extrajo la información relevante. Para cada resultado de interés, se resumió el número de estudios que informaron al menos una asociación significativamente positiva o negativa con PFAS individuales. Se realizó una síntesis cualitativa como análisis exploratorio para los estudios que examinaron asociaciones de PFAS múltiples o de mezclas.

Además, se realizaron metanálisis aleatorios entre PFAS y la diabetes gestacional (GDM), la diabetes tipo 2 (T2D), las evaluaciones del modelo homeostático de la función de las células β (HOMA-β) y la resistencia a la insulina (HOMA-IR), la insulina en ayunas, la hemoglobina glicosilada (HbA1c) y la glucosa en ayunas. El riesgo de sesgo de los estudios y la calidad y la solidez de la evidencia se evaluaron utilizando la Guía de Navegación.

La evidencia más sólida vincula la exposición a PFAS con la diabetes gestacional

De los 738 registros identificados a través de búsquedas en bases de datos, se incluyeron 129 registros después de la selección. La mayoría de los estudios se llevaron a cabo en los Estados Unidos (54) y China (30) y fueron de diseño transversal (70). En los estudios, se midieron cuantitativamente 45 PFAS diferentes, siendo los más comunes el ácido perfluorooctanoico (PFOA), el ácido perfluorooctanosulfónico (PFOS), el ácido perfluorohexanosulfónico (PFHxS), el ácido perfluorodecanoico (PFDA) y el ácido perfluorononanoico (PFNA).

La mayoría de los estudios examinaron la exposición a PFAS en la edad adulta (75), durante el período gestacional o prenatal (42), la adolescencia (22) y la infancia (16), lo que destaca las posibles diferencias según el momento de la exposición. Los resultados de la diabetes más comunes fueron la T2D, la GDM, la glucosa en ayunas y la HOMA-IR. Las poblaciones de estudio fueron predominantemente el público en general. Casi un tercio de los estudios examinaron los resultados en personas embarazadas.

Solo tres estudios examinaron la diabetes tipo 1, y sus hallazgos fueron inconsistentes. Los metanálisis, que incluyeron 79 estudios que evaluaron 18 PFAS distintos, mostraron que varios PFAS se asociaron con mayores probabilidades de diabetes gestacional. Específicamente, cada duplicación de los niveles de PFOS y ácido perfluorobutanosulfónico (PFBS) se vinculó con un mayor riesgo de GDM en estudios prospectivos.

Los estudios de casos anidados informaron asociaciones positivas para varios PFAS de cadena larga y emergentes, incluidos PFOA, PFNA, PFDA, PFBS, ácido perfluoroheptanosulfónico (PFHpS) y 6:2 cloruro de éter polifluoroalquílico sulfonado (6:2 Cl-PFESA), mientras que los estudios transversales o de casos y controles encontraron asociaciones positivas para el ácido perfluorododecanoico (PFDoDA) y el PFOA, así como una asociación negativa para el ácido perfluoroheptanoico (PFHpA).

Para la T2D, las asociaciones fueron insignificantes, aunque PFNA, PFOA y PFOS mostraron una dirección general positiva en estudios prospectivos. En las evaluaciones del modelo homeostático, se observaron varias asociaciones significativas: mayor función de las células β y resistencia a la insulina con cada duplicación de los niveles de PFAS. Específicamente, la HOMA-IR se asoció positivamente con PFOS y PFNA en estudios prospectivos.

La HOMA-β se asoció con PFOA, PFOS y PFNA en estudios transversales y con PFNA en estudios prospectivos. Para las medidas de insulina en ayunas, se observaron asociaciones positivas con PFOS y PFNA en estudios prospectivos. Generalmente, no hubo asociaciones significativas con la HbA1c en los análisis principales. Sin embargo, los análisis de sensibilidad restringidos a estudios con un menor riesgo de sesgo identificaron una asociación positiva entre PFOS y HbA1c en estudios transversales.

Las asociaciones con la glucosa en ayunas fueron limitadas e inconsistentes entre los PFAS y los diseños de estudio, con hallazgos mixtos o en gran medida nulos, particularmente en los análisis específicos del embarazo. La mayoría de los estudios se clasificaron como de bajo o probablemente bajo riesgo de sesgo con respecto a la evaluación de resultados y exposición, la población de estudio, las diferencias de línea de base y la confusión.

Sesenta estudios examinaron múltiples PFAS o en combinación con otros productos químicos. De estos, 35 incluyeron PFAS como parte de una mezcla de exposición, y seis también consideraron otros productos químicos además de los PFAS. La mayoría de los estudios de mezcla que evaluaron la GDM o la T2D informaron asociaciones positivas, mientras que los estudios que utilizaron medidas de PFAS sumadas a menudo informaron asociaciones inconsistentes o nulas.

Finalmente, la evidencia fue de calidad moderada para algunos PFAS de cadena larga o heredados y resultados seleccionados, pero de baja calidad para PFAS de cadena corta o emergentes y para resultados como la T2D, la glucosa en ayunas y la HbA1c, y fue limitada o inadecuada para determinar con certeza las asociaciones entre la exposición a PFAS y los resultados de la diabetes en humanos.

Efectos metabólicos modestos, pero la incertidumbre persiste

El hallazgo más consistente fue la asociación entre el aumento de la exposición a PFAS y mayores probabilidades de GDM. La evidencia sobre las asociaciones entre PFAS y T2D aún no se ha explicado, mientras que la evidencia sobre la diabetes tipo 1 sigue siendo escasa. Los metanálisis revelaron asociaciones positivas entre PFAS y HOMA-IR, y asociaciones limitadas con la glucosa en ayunas, HOMA-β y la insulina en ayunas.

Los tamaños del efecto para los marcadores metabólicos continuos fueron generalmente pequeños, y muchos hallazgos se derivaron de estudios transversales, lo que limita la inferencia causal y plantea la posibilidad de causalidad inversa. En general, la evidencia sugiere que la exposición a algunos PFAS se asocia con un mayor riesgo de GDM y cambios modestos en la sensibilidad y la secreción de insulina en la población general.

enero 19, 2026 0 comments
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