Cuba concluyó su participación en el Campeonato Mundial de Boxeo de la IBA en Dubái con un resultado muy por debajo de su tradición histórica: una única medalla de bronce, obtenida por el guantanamera Arlen López (80 kg).
Según información proporcionada por el periodista oficial Guillermo Rodríguez en Facebook:
López, el único boxeador cubano que avanzó más allá de los cuartos de final, no pudo descifrar el ritmo y la efectividad del uzbeko, quien impuso su estilo desde el primer asalto. Con esta derrota, el púgil de Guantánamo se despide del torneo con la medalla de bronce asegurada, la única presea de la delegación cubana en esta edición del mundial.
Tres cubanos se quedaron sin medalla
El doble campeón olímpico y cinco veces campeón mundial Julio César La Cruz (92 kg) fue derrotado 1-4 por el uzbeko Turabek Khabibullaev, quedando así fuera de la contienda por las medallas.
La Cruz, uno de los nombres más reconocidos del boxeo antillano, no pudo imponer su estilo ante un rival más efectivo en el intercambio, llegando incluso a derribarlo durante el combate.
También oriundo de Guantánamo, Giorvis Salfrán (51 kg) perdió su combate contra Ruldolf Garboyan de Armenia y no logró avanzar a las semifinales. Salfrán no consiguió romper la defensa y el ritmo de su oponente, quedando así fuera del podio.
En la categoría de peso superpesado, el santiagueño Fernando Arzola (+92 kg) perdió por decisión unánime (0-5) ante el uzbeko Arman Makhanof, a pesar de haberle propinado un conteo protector en el tercer asalto. Su esfuerzo no fue suficiente ante la presión final del rival y el criterio de los jueces.
Este resultado representa un nuevo revés para el boxeo cubano, históricamente dominante en competiciones internacionales, pero que ha perdido influencia a nivel mundial en los últimos años. Con el cierre del torneo, la isla regresa a casa con más interrogantes que victorias.
