La policía británica, conocida por su discreción en los arrestos y registros, ha sacudido a la realeza. Este jueves, poco después de las 10 de la mañana, la policía de Thames Valley anunció la detención de un hombre de 60 años, procedente de Norfolk, bajo sospecha de conducta indebida en el cargo público.
El arrestado es Andrew Mountbatten-Windsor, el ex príncipe que cumplió 66 años hoy mismo. Las autoridades están llevando a cabo registros en dos propiedades: Royal Lodge en Windsor, condado al oeste de Londres, y Wood Farm, en la finca de Sandringham, Norfolk, ubicada en la costa este de Inglaterra.
Según se ha podido confirmar, la policía ha estado registrando tanto Royal Lodge, residencia de Mountbatten-Windsor desde 2003, como Wood Farm, donde se mudó a principios de este mes tras ser desalojado de Windsor por su hermano mayor, el rey Carlos III.
La investigación está en curso y la información que se filtra es mínima. Mountbatten-Windsor fue arrestado por la policía de Thames Valley, que cubre Berkshire, a pesar de que el arresto se produjo en Sandringham, bajo la jurisdicción de la policía de Norfolk. Ninguna de las dos fuerzas policiales ha confirmado a CNN si Andrew se encuentra detenido en Norfolk o en el distrito de Thames Valley.
Un portavoz policial en Royal Lodge informó a la agencia británica PA Media que los registros en la residencia real continúan. La policía tiene un plazo de 24 horas para acusar a Mountbatten-Windsor de un delito o liberarlo, pudiendo solicitar prórrogas para extender la detención hasta un máximo de 96 horas. El ex príncipe ha negado previamente todas las acusaciones en su contra y no ha hecho comentarios públicos sobre estas nuevas alegaciones de conducta indebida en el cargo público.
