La leyenda del cine checo, Jana Brejchová, recibió un emotivo adiós en Praga. Aunque la ceremonia fue íntima, con la presencia de familiares y amigos cercanos, la despedida pública en la Lucerna estuvo marcada por la ausencia de muchas figuras conocidas.
Entre los asistentes, destacó la presencia de la directora Eva Toulová, quien lució un atuendo extravagante, aunque moderado en comparación con sus habituales elecciones. También estuvieron presentes el presentador Aleš Cibulka y el actor Jaroslav Satoranský. Más tarde, se unieron Ivan Vyskočil, Ondřej Kepka y Aňa Geislerová.
Durante la ceremonia, se proyectaron fragmentos de las películas más emblemáticas de Brejchová, y los asistentes pudieron dejar sus condolencias en un libro de firmas. Satoranský, en particular, depositó un misterioso mensaje en un sobre sellado.
El funeral oficial de la actriz se celebró el día anterior en el nuevo crematorio de Olšany, organizado por su hija, Tereza Brodská, para la familia y amigos íntimos.
Un testigo anónimo reveló detalles sobre los últimos días de Brejchová en el hospital de Motol, destacando la atención y el cuidado que recibió. Según el testigo, la actriz recibía morfina para aliviar el dolor y se le proporcionó un ambiente familiar en su habitación, con muebles y objetos personales para hacerla sentir más cómoda. El testigo también elogió la higiene del centro, señalando que los pacientes no presentaban úlceras por presión.
El hospital, según el testigo, cuenta con estrictas medidas de seguridad, lo que garantiza la tranquilidad de los pacientes, muchos de los cuales se encuentran en estado vulnerable debido a la enfermedad o la edad avanzada.
La pérdida de Jana Brejchová ha dejado un vacío en el mundo del espectáculo checo, y su legado perdurará a través de sus inolvidables interpretaciones.
