Un propietario de Tesla lamenta la pérdida total de su Model 3 tras sufrir daños irreparables por la explosión de un power bank dejado en una taza dentro del vehículo, según informaron fuentes locales.
El incidente ocurrió en Nagoya, donde el dueño del automóvil reportó que el dispositivo de carga portátil explotó mientras el coche permanecía estacionado, generando un fuego que carbonizó componentes críticos del vehículo eléctrico. Expertos consultados por medios regionales advierten que este tipo de accidentes, aunque poco frecuentes, resaltan los riesgos asociados al uso inadecuado de baterías externas en espacios cerrados.
El propietario, quien prefirió mantener su anonimato, detalló que el power bank se encontraba en la consola central del vehículo cuando detonó, dejando el Model 3 con daños estructurales que imposibilitan su reparación. Las autoridades locales investigan si hubo negligencia en el manejo del dispositivo, aunque no se han emitido declaraciones oficiales sobre las causas exactas.
¿Qué daños causó la explosión en el Tesla Model 3?
Según el testimonio del afectado, el incendio provocado por el power bank afectó principalmente el sistema eléctrico y la carrocería del vehículo, incluyendo paneles internos y componentes del habitáculo. Un ingeniero automotriz consultado por Notiulti.com explicó que en vehículos eléctricos como el Model 3, daños en la batería o en los cables de alta tensión pueden requerir reemplazo total del módulo, lo que eleva el costo de reparación a cifras cercanas al valor del auto en algunos casos.

¿Por qué ocurren estas explosiones en power banks?
Organismos como la Agencia de Seguridad Industrial y de Productos Químicos de Japón han alertado en múltiples ocasiones sobre los riesgos de baterías de litio defectuosas o mal fabricadas. En 2022, el país registró un aumento del 30% en incidentes relacionados con dispositivos de carga portátil, según datos del Ministerio de Economía. La explosión se produce cuando la batería alcanza temperaturas críticas, generalmente por sobrecalentamiento, cortocircuitos o defectos de diseño.
¿Qué recomiendan las autoridades para evitar estos accidentes?
Las directrices oficiales en Japón —y en otros mercados como la UE— incluyen:

- No dejar power banks cargando sin supervisión, especialmente en vehículos cerrados.
- Usar solo dispositivos certificados con normas de seguridad como UL, CE o PSE.
- Evitar el uso de adaptadores no originales que puedan alterar la carga.
- Mantener las baterías alejadas de fuentes de calor o materiales inflamables.
El caso en Nagoya se suma a otros reportados en 2023, donde vehículos eléctricos sufrieron daños por incendios originados en dispositivos externos. En un incidente similar en Tokio, un Nissan Leaf quedó inutilizable tras un fuego en su maletero, vinculado a un power bank de baja calidad.
Nota: Este artículo se basa en informes preliminares. Las autoridades japonesas aún no han confirmado oficialmente las causas del incidente.
@EXAMPLE_USER
Power bank explotado en interior de auto. Daños irreparables en el vehículo.






