Japón ha desplegado 1.400 bomberos y decenas de soldados para combatir los incendios forestales que afectan el norte del país y que ya llevan cinco días activos, según informaron las autoridades.
Las llamas, que comenzaron el miércoles en una zona montañosa, se han expandido y ahora amenazan con llegar a zonas residenciales de la ciudad costera de Otsuchi, en la prefectura de Iwate. Hasta el momento, solo se ha reportado una persona herida, quien sufrió una caída en un centro de evacuación.
El área quemada alrededor de Otsuchi alcanzó hoy 1.373 hectáreas, lo que representa un aumento del siete por ciento respecto al sábado. Las autoridades han ordenado la evacuación de 3.257 personas, aproximadamente un tercio de la población local.
Aunque las fuerzas armadas están apoyando las labores de extinción desde el aire mediante el uso de helicópteros, las condiciones climáticas adversas, como el viento y la sequía, están dificultando el control del fuego y favoreciendo su propagación.
Debido al tiempo seco y las ráfagas de viento, hoy se han declarado otros dos incendios en el suroeste del país: uno en la ciudad de Kitakata, en la prefectura de Fukushima, y otro en Nagaoka, en la prefectura de Niigata. Estas nuevas emergencias podrían generar una escasez de recursos, ya que las autoridades locales están enviando equipos a las zonas afectadas.
El origen de los incendios sigue siendo desconocido y está bajo investigación.

