Tragedia en los Alpes suizos: un incendio en un bar de la estación de esquí de Kranmontana durante la noche de Año Nuevo se cobró la vida de 40 personas. Las autoridades han confirmado la identidad de todas las víctimas, revelando que la mitad de ellas tenían menos de 18 años. Según informa el portal NRA, las edades de los fallecidos oscilan entre los 14 y los 39 años, lo que subraya el profundo dolor causado por esta tragedia a familias de toda Europa.
Entre las víctimas se encuentran ciudadanos de Suiza, Francia, Italia, Bélgica, Portugal, Rumanía y Turquía. Se ha identificado también a un ciudadano con doble nacionalidad franco-suiza, así como a una persona con tres nacionalidades: francesa, británica e israelí. Además, figura entre los fallecidos un ciudadano con doble nacionalidad italiana y de los Emiratos Árabes Unidos, lo que evidencia el carácter internacional de esta catástrofe.
La investigación inicial apunta a que el incendio pudo ser provocado por petardos encendidos dentro de botellas de champán, que fueron elevadas demasiado cerca del techo del abarrotado local. El alcalde de Kranmontana, Nicolas Feran, ha señalado que el bar no había sido objeto de inspecciones de seguridad contra incendios en los últimos cinco años (entre 2020 y 2025), a pesar de que la ley exige controles anuales en establecimientos públicos. El municipio ha prometido asumir toda la responsabilidad que determine la justicia. Como respuesta al suceso, se ha prohibido el uso de cualquier tipo de vela que produzca chispas en los establecimientos de hostelería de Kranmontana.
Unas 120 personas resultaron heridas en el incendio, muchas de ellas con quemaduras graves y traumatismos. Un superviviente relató escenas de pánico, gritos y la presencia masiva de servicios de emergencia en el lugar. La reconocida estación de esquí de Kranmontana, que atrae a numerosos turistas cada año, ahora enfrenta las consecuencias de esta tragedia, que sirve como un duro recordatorio de la importancia de las medidas de seguridad contra incendios.
