El escritor y periodista Jaime Bayly publica “Los golpistas”, una novela inspirada en el fallido golpe de Estado contra Hugo Chávez en Venezuela en 2002. Bayly, conocido por obras como “Los genios”, donde abordó episodios de la vida de Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, utiliza en esta nueva entrega su estilo periodístico para reconstruir los acontecimientos y explorar las motivaciones detrás del intento de derrocamiento.
La novela, de 240 páginas, no se limita a narrar el golpe en sí, sino que también traza el recorrido de Chávez desde su infancia humilde hasta su ascenso político, explorando su interés por el arte y el béisbol. Bayly afirma que su experiencia como periodista es fundamental en su trabajo literario: “Yo no sería un escritor si no fuese antes un periodista”.
El autor rechaza la idea de que su obra pueda considerarse una comedia costumbrista, enfatizando que se trata de una novela histórica inspirada en hechos trágicos. “Los golpes de Estado que he narrado, tres en total, dos comandados por Chávez, uno ejecutado contra él, tuvieron consecuencias trágicas”, explica Bayly, quien subraya la devastación causada por la dictadura chavista y el amargo final de la novela, con el encarcelamiento del general Baduel, quien previamente había salvado la vida de Chávez.
Bayly también reflexiona sobre la persistencia de prácticas políticas arcaicas en América Latina y el retroceso global provocado por figuras como Donald Trump y Vladimir Putin. “Trump y Putin son una desgracia. El mundo es más peligroso y desalmado por su culpa”, afirma, denunciando la masacre de ucranianos por parte de Putin y la brutalidad policial en Estados Unidos bajo la administración Trump.
Un desfile por las calles de Villa Bolívar, en Cuba, reúne a los entonces dictadores de Cuba, Fidel Castro, y de Venezuela, Hugo Chávez, en agosto de 2005.
/ HO
Bayly establece paralelismos entre “Los golpistas” y “Los genios”, destacando su formato híbrido entre novela y crónica periodística. Aunque aún no tiene claro si seguirá explorando vidas ajenas en futuras obras, reconoce haber agotado, en gran medida, su propia experiencia como fuente de inspiración. En cuanto a Chávez, lo describe como un “dictador carbonero”, desprovisto de brillo y sustancia.
El autor también analiza la ineptitud de los generales involucrados en el golpe de 2002, calificándolos de “torpes” y “chapuceros”. Además, destaca la peculiaridad de Chávez, quien a pesar de su formación militar, poseía una oratoria persuasiva y un carisma innegable. También menciona el miedo al agua del líder venezolano, un detalle que sus captores consideraron al planear su posible eliminación.
Hugo Chávez antes de graduarse como teniente de la academia militar, en 1975.
/ HO
Bayly también se refiere al reciente autogolpe de Pedro Castillo en Perú, considerándolo aún más ridículo que el intento de derrocamiento de Chávez. En cuanto a la situación política actual en Perú, el autor se muestra pesimista y desinteresado en participar en el proceso electoral, afirmando que votar por los políticos le deja una sensación de suciedad.
Álvaro Vargas Llosa y Bayly, en portada de Somos de noviembre de 2001. Ese año ambos encabezaron una campaña de voto en blanco en el Perú. “Prefiero no votar más”, afirma hoy.
/ EL COMERCIO
Finalmente, Bayly expresa su escepticismo sobre la posibilidad de una transición democrática en Venezuela bajo la administración Trump, temiendo que los intereses petroleros prevalezcan sobre la búsqueda de elecciones libres.

José Jerí, destituido de la presidencia tras poco más de cuatro meses de gestión. “Es descorazonador que el país tenga presidentes de tan baja catadura moral”, afirma Bayly.
/ JAIRO DIAZ
«Los golpistas» de Jaime Bayly ya está en librerías nacionales.


