INSTITUTO vs OBRAS. La Liga Nacional de Básquetbol.
jugadores
Aroldis Chapman, lanzador cubano-estadounidense actualmente con los Boston Red Sox, ha sorprendido a los receptores de su equipo con lujosos regalos, según reportes de AlBat.com.
Chapman, quien ha jugado previamente para los Cincinnati Reds, Fresh York Yankees, Chicago Cubs, Kansas City Royals, Texas Rangers y Pittsburgh Pirates, es conocido por su alta velocidad en los lanzamientos, llegando a alcanzar las 105.8 millas por hora, un récord en las Grandes Ligas.
El veterano relevista, de 38 años, ha sido seleccionado ocho veces como All-Star y ha ganado dos campeonatos de la Serie Mundial, uno con los Chicago Cubs en 2016 y otro con los Kansas City Royals en 2023. También ha sido reconocido dos veces como el Relevista del Año en la Liga Americana, en 2019 y 2025, y fue miembro del All-MLB First Team en 2025.
Chapman es el líder histórico en ponches para relevistas zurdos y forma parte del club de los 300 salvamentos. Su contrato actual con los Red Sox lo mantiene en el equipo hasta 2026.
Sant Fruitós de Bages fue el escenario, el pasado sábado, de una insólita redada policial. Los Mossos d’Esquadra, alertados por la posible celebración de una timba ilegal de póquer, irrumpieron en un restaurante local alrededor de medianoche.
Lo que encontraron no fue el típico bingo clandestino, sino tres mesas de póquer dispuestas como si se tratara de un auténtico casino. Entre cinco y seis jugadores se encontraban en cada mesa, apostando con fichas, cartas y tapetes profesionales. Los agentes sorprendieron a 21 hombres y una mujer participando en el juego ilegal.
En el momento de la intervención, la policía decomisó 630 euros en efectivo que se encontraban sobre las mesas. Las autoridades también requisaron el material de juego. Tanto los jugadores como los organizadores de la timba enfrentan ahora multas que podrían ascender hasta los 30.000 euros para los participantes y hasta 600.000 euros para los responsables.
La operación, según informan fuentes policiales, se llevó a cabo en un momento estratégico, justo cuando los jugadores aún no habían sufrido grandes pérdidas. Los Mossos d’Esquadra, sin duda, jugaron sus cartas a la perfección.
