El Bundesfinanzminister Lars Klingbeil (SPD) ha advertido sobre un posible desabastecimiento de queroseno y ha exigido que se garantice el suministro. En una entrevista con el semanario Der Spiegel, Klingbeil afirmó que las advertencias sobre una posible escasez deben tomarse muy en serio y subrayó que, además de abordar el problema de los precios, es fundamental vigilar constantemente la seguridad del abastecimiento.
Según indicó, la situación actual, influenciada por el conflicto en Irán, presenta paralelismos con la crisis energética tras la invasión rusa de Ucrania. «Estamos en una situación que es similarmente desafiante como la crisis energética después del ataque ruso a Ucrania», declaró el ministro tras regresar de Washington, donde participó en las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Klingbeil añadió que las discusiones en esos foros internacionales le han demostrado que la crisis actual es más grande y persistente de lo que muchos creen. También señaló que la prolongación de esta situación podría afectar a los programas de alivio ya aprobados por el gobierno federal, como el descuento en el carburante de 17 céntimos por litro, actualmente limitado a dos meses, sobre el que podría debatirse una extensión.
El ministro criticó así públicamente a su colega de gabinete, la ministra de Economía Katherina Reiche (CDU), quien hasta ahora no ha anticipado cuellos de botella en el suministro de queroseno. La Agencia Internacional de la Energía (IEA) ha pronosticado un déficit de queroseno para Europa ya para el próximo mes, lo que aumenta la presión sobre el gobierno para tomar medidas preventivas.
