Las bolsas estadounidenses cerraron la jornada del jueves con pérdidas significativas, prolongando una tendencia a la baja que se extiende por tercer día consecutivo. El Dow Jones Industrial Average cayó alrededor de 1.5%, equivalente a más de 700 puntos. El Nasdaq Composite y el S&P 500 también experimentaron retrocesos, con descensos del 1.7% y 1.5% respectivamente.
El descenso en los mercados bursátiles se atribuye, en gran medida, a la escalada de tensiones en Medio Oriente y su impacto en los precios del petróleo. Los futuros del crudo Brent superaron los 100 dólares por barril, tras los ataques de Irán a infraestructura energética y el cierre de terminales petroleras en Irak. Irán ha advertido sobre la posibilidad de que los precios alcancen los 200 dólares, y su nuevo líder supremo ha declarado que el Estrecho de Ormuz debería permanecer cerrado.
La situación ha generado temores sobre una interrupción prolongada del suministro energético y un conflicto más amplio en la región, especialmente después de que el expresidente Trump prometiera «terminar el trabajo» en Irán. A pesar de la incertidumbre, los datos macroeconómicos revelaron que las solicitudes iniciales de desempleo se mantuvieron estables en la semana que finalizó el 7 de marzo, situándose en 213,000, por debajo de las expectativas de los economistas. La última lectura de la inflación (IPC) cumplió con las previsiones, lo que sugiere que la Reserva Federal podría mantener las tasas de interés sin cambios en su próxima reunión, dada la cautela ante el posible impacto del aumento de los precios del petróleo en la inflación.
En cuanto a las empresas, SanDisk fue una de las que mejor desempeño tuvo, mientras que Ulta Beauty y Adobe decepcionaron a los inversores.
